Ceuta grita contra el bipartidismo y reaviva la batalla electoral
Una manifestación en Ceuta ha vuelto a poner la desafección política en el centro del tablero. El lema que coreaban los asistentes contra el PP y el PSOE – que son “lo mismo” o, en su formulación más cruda, “la misma guano” – resumía un malestar que no entiende de siglas. Convocado por el activista Rubén Gisbert, el acto no solo reivindicó el descontento con los dos grandes partidos, sino que reabrió un flanco incómodo: el papel del CNI en la crisis de Ceuta.
De la queja a la organización
La movilización no es un episodio aislado. Gisbert "contraataca" con una nueva convocatoria, en una estrategia de presión que busca consolidar un movimiento ciudadano al margen de los partidos. Entre las preguntas que más ruido generaron destaca una: ¿qué hicieron los informes del CNI y a quién se los comunicaron? La falta de respuesta oficial alimenta la sensación de opacidad que, según los asistentes, justifica el rechazo frontal al bipartidismo.
Las urnas, el próximo campo de batalla
En la lectura política que circula por Ceuta, estas protestas tienen una dirección clara: el voto útil de la indignación se llama VOX. Frente a los núcleos de votantes fieles a los grandes partidos, se extiende la hipótesis de que la mayoría del electorado acabará eligiendo a la formación de derecha radical en las próximas elecciones de Ceuta y Melilla. Sin encuestas que lo confirmen, la duda es si esta marea se traduce en escaños o se diluye en la próxima polémica.
El grito ya está en la calle. El dato que descoloca es que, por ahora, ningún gran partido ha querido recoger el guante. Y en una ciudad con la tensión acumulada de Ceuta, el silencio también es un mensaje.