El certificado digital FNMT: instalarlo es una odisea
¿Por qué el certificado digital de la FNMT no se instala? Es la pregunta que se hace cualquiera que haya intentado obtenerlo. Según varios usuarios del hilo, el proceso exige usar el mismo ordenador, el mismo sistema operativo y el mismo navegador con el que se solicitó. Si se cambia algo entre la solicitud y la instalación, el certificado no se reconoce. Y no da error. Simplemente no aparece. En el gestor de certificados no está, en ningún navegador. La pantalla final se queda ahí, como si hubiera funcionado, pero no se instala nada.
La clave está en un archivo con extensión .pcf que se descarga tras la solicitud. Ese archivo hay que instalarlo con el mismo navegador y en el mismo equipo. Hay quien sostiene que si se ha reiniciado el ordenador, si se ha borrado la caché o las cookies, si se ha actualizado el navegador, el certificado deja de ser válido. No hay margen. La recomendación que circula es hacerlo desde Internet Explorer o Edge en Windows, y una vez instalado por primera vez, exportarlo para otros equipos. Pero incluso así, hay quien se topa con que el programa de la FNMT no envía los datos. La pantalla se queda congelada, sin mensaje de error.
Requisitos que no se explican bien
El primer obstáculo es entender que el certificado se ata a la máquina y al navegador. Según varios usuarios, no se puede cambiar nada entre la solicitud y la instalación. Eso incluye no reiniciar el ordenador, no borrar cookies, no actualizar el navegador. Si la cita para recogerlo no es el mismo día, el usuario no puede dejar el PC encendido. Ahí empieza el problema. La solución que se repite es volver a pedirlo desde Internet Explorer o Edge, instalar ahí, y luego exportar. Pero no siempre funciona.
Hay quien sospecha que el cortafuegos bloquea la conexión. El programa de la FNMT no envía los datos y no da error. Es un fallo silencioso. Otros apuntan a que el certificado se instala para un usuario que no es administrador. Al poner la contraseña de administrador de Windows, la instalación funciona. Son detalles que no aparecen en las instrucciones oficiales.
La versión de Autofirma y los portales
Una vez instalado el certificado, aparece otro problema: Autofirma. Es el programa que permite firmar documentos digitalmente. Hay quien sostiene que la versión 1.7, la última disponible, da problemas en muchos portales de la administración. Sin Autofirma, no se puede registrar documentación. Algunos usuarios recomiendan desinstalar y bajar la versión nueva, y dejar activada la opción de que se abra automáticamente al firmar.
La realidad es que el certificado digital se ha convertido en un infierno para muchas gestiones. Se supone que evita desplazamientos, pero la experiencia demuestra lo contrario. Hay quien dice que es preferible esculpir la firma en una roca y llevarla a rastras. La Agencia Tributaria, en cambio, funciona como un cañón con la firma digital. El resto de administraciones, no tanto.
El DNI electrónico y Cl@ve, alternativas con sus propios problemas
El DNI electrónico requiere un lector de tarjetas. Es otra odisea. La opción Cl@ve permanente, con icono amarillo, no necesita instalar nada y envía un SMS si se requiere más seguridad. Pero no todos los organismos la tienen activada. En el INSS, por ejemplo, no está disponible para pedir cita. Las gestorías exigen el certificado digital, lo que plantea dudas sobre dejar la llave del tesoro a un tercero.
La conclusión es que el sistema funciona, pero a costa de una paciencia infinita. Y de repetir el proceso varias veces. Al final, el certificado se instala. Pero el camino es un laberinto.