UK fue invitado a unirse al grupo de países fundadores del Mercado Común, pero prefirió no unirse porque pensó que no le convenía y que su economía iría mejor si se quedaba fuera. Luego vio que a esos países unidos les había ido realmente muy bien e insistió en entrar hasta que lo consiguió. Puras razones de ventaja económica. No pasa nada, es natural, todos los países tienen sus intereses y son egoístas por naturaleza. Después de entrar la economía británica mejoró, pero los británicos nunca dejaron de intentar cambiarlo todo para que les fuera mejor a ellos. Los demás países aceptaron que las ventajas de la nueva comunidad de naciones llevaban aparejada la pérdida pogre de soberanía. Pero aunque los estados perdían soberanía los ciudadanos, como europeos, no tenían por qué perderla. A mí me da igual que algo se decida en Bruselas, y no en Madrid, si las decisiones son las correctas y los belgas no salen beneficiados por ello a costa de los españoles. Se supone que las reglas de juego garantizan eso.
O sea, todos somos interesados y egoístas, pero los continentales aceptamos transferir soberanía y creemos en una unión de naciones y los británicos no. Los únicos que son contrarios a los intereses comunes son los británicos. No parecen ser ustedes unos compañeros leales con el resto de su equipo, lamento decirlo. Y le recomiendo que lo asuma y lo reconozca. Enfadarse no le va a servir, los hechos no van a cambiar.
Dice usted que su país no ha sacado suficiente provecho. Desde mi punto de vista eso expresa abiertamente codicia y me preocupa la soltura y la espontaneidad con la que lo dice.
Permítame que le relate una anécdota que viví personalmente. Año 1968. Un grupo de niños, vecinos, fuimos a la Feria de Atracciones local. Como resultado de nuestra habilidad derribando monigotes de felpa con bowling de trapo, acumulamos suficiente puntuación para lograr el premio mínimo, un coco. Con la impaciencia lógica de esos años, uno tras otro fuimos abriendo los cocos, nos bebimos como pudimos su jugo y comenzamos a comernos la carne. Uno de nosotros era el niño rico del barrio, al que habitualmente no frecuentábamos. Era el último de una serie de siete hermanos, las primeras seis todas chicas, él había sido malcriado por toda la familia y estaba acostumbrado a que se le concedieran todos los caprichos. Eso explica su actitud cuando vio que de todos los cocos solo el suyo estaba podrido: exigió insistentemente que uno de nosotros le cambiara su coco podrido. Nosotros nos quedamos estupefactos. Él no podía creer que nadie se lo quisiera cambiar. No volvimos a salir con él.
Los países ricos de Europa son contribuyentes netos. Sí. ¿Es un acto de pura generosidad y de altruismo infinito? No. Es un acto cargado de visión política y de fe en la casa común europea, bueno para todos los miembros. Y tiene una dimensión pragmática palpable: los franceses y alemanes pueden considerarse, con razón, co-propietarios de las autovías que los pueden llevar de Berlín o París a Marbella sin pagar un duro. Esto es así. España o ha dejado o está a punto de dejar de ser receptor de esas ayudas, porque nuestra economía ha mejorado. Pero esto es así para todos los miembros del grupo, cada uno aporta o recibe según su grado de desarrollo. ¿Quieren ser receptores? Tendrán que empobrecerse. Ya verán si les conviene.
Respecto al papel de los EE UU en este asunto, tengo mis dudas. Les agrada la idea de tratar con un interlocutor en vez de con 27, pero no creo que les guste la idea de que cuaje una nueva potencia con influencia internacional: perderían poder y no quieren soltar las riendas.
Pero incluso si fuera cierto que los americanos apoyan a unión europea, siempre estarán ustedes saboteando la unión desde dentro. Si de verdad quisieran irse, ya lo habrían hecho.
Este comentario merece una respuesta a ella solo:
¿Cómo puedes poner en duda el deseo del UK a salir de la UE, había un referéndum y el resultado salió salir de la UE. no hay la más mínima duda que el UK no quiere quedarse.
Otra cosa es la clase política y económica en el UK que quiere usar el voto de salir para ignorarlo y después descartarlo. Pero el UK no está solo en cuanto a políticos y grandes empresas dispuestos a hacer esto con la democracia.