El m2 en Madrid sube un 10% en cuatro meses y roza los 6.000€
¿Cuánto ha subido la vivienda en
Madrid en lo que va de año? Lo suficiente para que ahorrar sea un ejercicio de fe. Según los datos de
Idealista que maneja el sector, el precio por metro cuadrado pasó de
4.952€ en diciembre de 2024 a 5.467€ en abril de 2025. Un 10% en cuatro meses. Anualizado, un
24%. Traducido a ladrillo: un piso que costaba 300.000€ antes de las uvas cuesta ahora 330.000€. Treinta mil euros de nada, la misma cantidad que muchos ahorran en una década.
De 300.000€ a 330.000€ en un trimestre
El cálculo es demoledor para quien compra con su nómina. La subida no espera a que el ahorrador llegue a la meta: cuando reúne el 20% de la entrada, el objetivo se ha movido otro 20%. Es la pescadilla que se muerde la cola. Hay quien sostiene que estos precios no los paga nadie y que son fondos de inversión, compradores extranjeros o inversores tardíos los que sostienen el mercado. La peste a
quemao, dicen, es evidente. Pero los precios siguen ahí, y suben.
La comparación con Málaga aparece de inmediato: la costa se acerca a los precios de la capital. Y no solo en el centro. La presión se extiende a barrios que hace cinco años eran refugio de mileuristas.
¿Por qué sube la vivienda en Madrid si los salarios no acompañan?
Porque el mercado no lo mueve el asalariado medio. Una parte del análisis sostiene que son las compras múltiples, las familias que se agrupan para pagar una entrada y los inversores que buscan rentabilidad al 8% en alquiler por habitaciones. Otra parte señala la oferta: Madrid es la ciudad más densa de Occidente, y las estadísticas se disfrazan con distritos como Fuencarral-El Pardo. Poco suelo, mucha demanda.
El resultado es un mercado donde comprar se convierte en un ejercicio casi decorativo. El alquiler por habitaciones a 600€ es la otra cara de la misma moneda. Hay quien calcula que vivir de alquiler toda la vida sale más barato que comprar a estos precios. Y hay quien recuerda que hace quince años, dos conocidos que compraron «empezando de casi cero» hoy viven de las rentas. La lotería generacional.
La España vaciada como válvula de escape
Si Madrid expulsa a los que no heredan, ¿adónde van? La respuesta obvia es la España despoblada. Pero la movilidad laboral está en mínimos históricos, y con razón: irse a Madrid a malvivir en un cuarto compartido no compensa. El ingreso mínimo vital y una aldea empiezan a sonar menos a chiste y más a plan de vida. La pregunta que flota es cuánto aguanta el sistema antes de que la gente deje de remar.
Mientras tanto, el m2 sigue su camino hacia los 6.000€. Y nadie parece tener la receta para frenarlo.