El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, evalúa una «liberación anticipada» que alcanzaría a la mitad de los 93.000 presos de la guerra antipandillas, según una información de ABC. La medida, de confirmarse, supondría el mayor giro en la política de mano dura que sostiene su popularidad.
Qué dice la información
Nayib Bukele evalúa una «liberación anticipada» de la mitad de los 93.000 presos de la guerra antipandillas. Lo recoge ABC, que atribuye la evaluación al propio presidente. La cifra no es menor: hablamos de unos 46.500 reclusos, más que toda la población penitenciaria de muchos países de la región.
El dato llega después de años de una política de encarcelamiento masivo que convirtió a El Salvador en el país con mayor tasa de presos del mundo. La noticia, por sí sola, no confirma que la medida vaya a ejecutarse.
Por qué importa
El régimen de excepción, prorrogado mes a mes desde 2022, permitió detener sin orden judicial y mantener a los reclusos sin condena firme. Ese marco explica que la cifra de 93.000 presos conviva con un sistema judicial desbordado.
Una liberación anticipada de esa escala tocaría a miles de personas sin sentencia. También abriría la pregunta de qué pasa con quienes ya cumplieron condena o nunca fueron condenados. Es terreno legalmente delicado y conviene seguir la letra de la norma antes de dar nada por hecho.
Las preguntas abiertas
No se sabe el calendario, ni los criterios de selección, ni si la medida requiere cambiar leyes. Tampoco si afectaría a condenados por pertenencia a pandillas o solo a quienes no tienen cargos probados.
Bukele construyó su capital político sobre la seguridad. Un giro así se leería como corrección de rumbo o como simple gestión penitenciaria. Según cómo se comunique, puede restarle o sumarle.