Urtasun revisará los museos para superar el marco colonial
El ministro de
Cultura, Ernest Urtasun, ha ordenado que los 17 museos nacionales dependientes del Gobierno de España revisen sus colecciones y adecúen su programación temporal a un relato que permita «superar un marco colonial o anclado en inercias de género o etnocéntricas que han lastrado la visión del patrimonio, de la historia y del legado artístico». Lo hizo en su primera comparecencia ante la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, donde también anunció la creación de una Dirección General de Derechos Culturales para combatir la censura. La medida afecta a instituciones como el Museo del Prado, el Reina Sofía o el Museo de América, y ha generado un intenso debate sobre el papel del arte y la memoria histórica.
¿Qué ha anunciado exactamente el ministro de Cultura?
Urtasun presentó sus prioridades en el Congreso: revisión de los museos nacionales para superar el marco colonial, creación de una Dirección General de Derechos Culturales «contra la censura», y un plan a una década que incluye igualdad, acceso equitativo a la cultura, aplicación de la Agenda 2030 y mejoras fiscales para el mecenazgo. También prometió terminar las leyes del cine y del patrimonio, y dedicar un trato preferente a las academias del asturiano y el aragonés. En su discurso, el ministro habló de «establecer espacios de diálogo e intercambio que nos permitan superar este marco colonial», y recordó que esa revisión es un compromiso rubricado en acuerdos internacionales. No aclaró si el Museo del Prado tendrá que cumplir específicamente con ese criterio, aunque se refirió elogiosamente a su dirección.
El Prado y el Reina Sofía, en el punto de mira
El anuncio ha puesto el foco sobre las grandes pinacotecas. El Museo Reina Sofía ya incorporó el discurso de la descolonización durante la etapa de Manuel Borja-Villel, y el actual director, Manuel Segade, ha hecho suyo ese argumento. En el caso del Prado, un directivo de un museo nacional explicó a EL MUNDO que no le consta que el Gobierno haya dado aún instrucciones descolonizadoras en su institución. En su opinión, las palabras del ministro están centradas en el Museo de América de Madrid y en el tesoro de los Quimbayas, una colección de piezas precolombinas que la República de Colombia regaló a la regenta María Cristina. Colombia ha solicitado después el regreso del tesoro, pero el uso de las palabras «expolio colonial» no parece riguroso, igual que la comparación con el Congo Belga que hizo Urtasun en una entrevista.
Las reacciones políticas: acusaciones de ideología y propaganda
La oposición no tardó en responder. Sol Cruz Guzmán, del PP, pidió al ministro que «dejara a un lado la ideología». El representante de VOX, Joaquín Robles, lo llamó «ministro de agitación y propaganda». Las críticas se centran en que la nueva Dirección General de Derechos Culturales podría dedicarse a la acción ideológica más que a la ejecutiva. Urtasun defendió que «la creación y producción cultural sufre un momento histórico de cambio en el que la censura y la injerencia política ganan terreno en la gestión cultural pública», y prometió acompañar a cualquier creador cuya actividad haya sido borrada o censurada del espacio público.
El debate sobre el expolio y la herencia española
La comparación con el Congo Belga y el uso del término «expolio colonial» han generado un intenso debate. El artículo de EL MUNDO sostiene que España nunca tuvo colonias sino virreinatos, y que el tesoro de los Quimbayas fue un regalo diplomático, no un saqueo. Algunos análisis sostienen que la revisión del patrimonio responde a una estrategia de atracción mediática, mientras que otros defienden que es una obligación histórica. En el debate del foro se ha llegado a especular con que se trata de una operación para transferir obras a museos catalanes antes de una hipotética desconexión. Lo que está claro es que el anuncio ha tocado una fibra sensible: la relación entre arte, historia y política.
¿Qué pasará con las obras y los museos?
El ministro no ha concretado qué obras se revisarán ni cómo se aplicará el criterio. Habló de «espacios de diálogo» y de un plan a una década, pero no de medidas inmediatas. La Dirección General de Derechos Culturales desarrollará un plan que haga cumplir sus políticas culturales a medio plazo. Queda por ver si el Prado tendrá que adaptar su programación temporal o si la revisión se limitará a museos como el de América. Mientras tanto, el debate sigue abierto: ¿se trata de una revisión necesaria o de una censura encubierta?
Datos clave
- 17 museos nacionales dependen del Gobierno de España.
- El plan de Urtasun se desarrollará a lo largo de «una década».
- El tesoro de los Quimbayas fue un regalo de Colombia a la regenta María Cristina.
- La Dirección General de Derechos Culturales se creará para combatir la censura.