75.000 españoles mayores de 44 años que nunca han cotizado
En España hay 75.000 personas mayores de 44 años que no han trabajado nunca. El dato, difundido en las últimas horas, suena exagerado, pero no lo parece cuando se mira la letra pequeña: más de tres cuartas partes son mujeres. La cifra no describe una banda de vividores con apellidos compuestos; dibuja un agujero de exclusión laboral femenina que se ha ido acumulando durante décadas.
La discusión de fondo es de vocabulario: llamar “parado” a quien nunca cotizó es un error conceptual. Un parado tiene historial laboral; quien nunca trabajó es un nini con más de 44 años. Son categorías distintas y exigen respuestas distintas, aunque la opinión pública tienda a mezclarlas.
Entre los ejemplos que circulan aparecen desde un hombre de 47 años con cinco años cotizados y pensión por incapacidad hasta supuestos colocados de empresas públicas cobrando 250.000 euros netos al año sin pisar la oficina. Son anécdotas, no estadística, pero marcan el tono: la conversación salta del dato real al estereotipo del enchufado.
Frente a la cifra de 75.000, hay quien sostiene que es pequeña comparada con el total de población inactiva. Y hay quien recuerda que, hasta 2030, se espera la llegada de millones de nuevos residentes, lo que dispararía la bolsa de personas sin cotización previa. Son proyecciones, no certezas.
Mientras tanto, lo urgente es desglosar esos 75.000 por sexo, edad y comunidad autónoma. Sin ese desglose, la conversación seguirá oscilando entre la incredulidad y la demagogia. A este paso, la cifra seguirá siendo un arma arrojadiza en lugar de un diagnóstico.