Bruselas prepara una ITV anual y más cara en toda la UE
Bruselas trabaja en un reglamento para homogeneizar la inspección técnica de vehículos en toda la Unión Europea. La propuesta incluye ITV anual obligatoria en todos los países miembros, pruebas más duras de emisiones y seguridad, y un coste que podría alcanzar los 150 euros al año. Aún no hay fecha definitiva. El texto, adelantado por
El Debate, forma parte del plan Visión Cero, que se ha fijado reducir a cero las víctimas de tráfico en 2050. La reacción en España ha sido unánime en una cosa: nadie se cree que sea por seguridad.
Qué incluye la nueva ITV europea
El borrador endurece todo lo que ya se mide y añade cosas nuevas. Habrá pruebas para cuantificar las micropartículas de plástico de los neumáticos y de las pastillas de freno, un control más estricto de los óxidos de nitrógeno (NOx), inspecciones específicas para vehículos eléctricos y un seguimiento del kilometraje con una gran base de datos a nivel europeo. La digitalización de todos los documentos también será comunitaria, y la ITV tendrá validez en cualquier país miembro.
El precio es el otro pilar. La mejora de las pruebas dispara el coste, y la referencia que se maneja son los
150 euros anuales que ya se pagan en Alemania. En España, donde la inspección es anual para los vehículos con más de una década, el encarecimiento se sumaría al impuesto de circulación y a los impuestos de carburantes que ya se pagan.
Alemania ya ha mostrado su rechazo
No todos los países están en la misma casilla de salida. Alemania no exige ITV anual a todos los vehículos, y sus asociaciones de conductores ya han expresado su rechazo a la posibilidad de cambiar los plazos. La armonización choca con realidades nacionales distintas: lo que en un país es una revisión bianual, en otro pasa a ser un trámite anual obligatorio.
La disconformidad alemana no es un detalle menor. Si el país con la ITV más cara de Europa se resiste a la periodicidad anual, el argumento de que la medida busca solo la seguridad pierde fuerza. El reglamento sigue en fase de trabajo y no hay fecha definitiva para su aplicación.
El coste real: 50 euros ahora, 150 después
La comparación de cifras es la parte que más ha calado. En España, una ITV ronda los
50 euros. La propuesta europea apunta a 150. Para una furgoneta de más de diez años, el doble serían 100 euros cada seis meses, según el cálculo que circula. La multa por circular sin ITV son 200 euros.
Hay quien sostiene que el problema no es lo que se revisa, sino lo que se paga por revisarlo. Un vehículo con quince años puede estar impecable y aun así pasar por caja cada año. El argumento de la seguridad choca con la evidencia de que la mayoría de los siniestros no tienen que ver con el estado mecánico del coche, sino con distracciones, alcohol, drogas o exceso de velocidad.
¿Por qué se relaciona con el fin del coche privado?
La lectura más repetida es que la medida forma parte de una estrategia más amplia para reducir el parque automovilístico. Se argumenta que el objetivo final es que la gente no tenga coche, y que la ITV anual y más cara es una palanca para empujar a los conductores a deshacerse de los vehículos viejos. El plan Visión Cero, con su meta de cero víctimas en 2050, se cita como marco de todo esto.
En contra pesa el argumento de que la industria del automóvil es la principal industria europea y que las regulaciones la están asfixiando. Destrozar una industria es fácil, solo hacen falta regulaciones; crearla cuesta décadas de capitalización e inversión. El sector no vende, y menos eléctricos, lo que alimenta la sospecha de que se quiere forzar la compra de vehículos nuevos por la vía de encarecer los viejos.
La responsabilidad de los talleres de ITV
Una de las preguntas que nadie responde: si un coche sale con ITV favorable y tiene un accidente por un freno defectuoso o una rueda en mal estado, ¿se responsabiliza a la inspección? El reglamento no lo aclara. La paradoja es evidente: se endurece la prueba, se sube el precio, pero no se dice quién responde si la prueba falla.
El debate también ha derivado hacia el coste político de la armonización. Hay quien sostiene que Bruselas legisla a la medida de quien paga y que el resultado es un trasvase de rentas desde los pequeños propietarios hacia las grandes industrias subvencionadas. La ITV sería un eslabón más de esa cadena.
Con estos mimbres, la predicción más razonable es que el reglamento salga adelante con recortes en la periodicidad para los países que ya tienen ITV anual. Pero la fecha sigue sin estar. Y mientras tanto, el coche viejo sigue circulando, la ITV sigue costando 50 euros y nadie ha explicado todavía cómo se pasa de ahí a los 150 sin que se note en el bolsillo.