Julio histórico para el coche eléctrico: 25.974 unidades con enchufe
Los 25.974 turismos con enchufe matriculados en julio huelen a cambio de ciclo. En un mes tradicionalmente flojo, con las vacaciones vaciando los concesionarios, las cifras han roto la estacionalidad: 11.067 eléctricos puros y 14.902 híbridos enchufables. El acumulado hasta julio apunta a un año récord, y el comprador particular ya ha dejado claro que el diésel no está en sus planes.
El comprador particular le da la espalda al diésel
Un vistazo a los datos desagregados muestra que quien decide en el concesionario, el cliente particular, no quiere saber nada del gasóleo. Mientras las flotas de empresa todavía arrastran cierta inercia diésel, la demanda privada se concentra en la red eléctrica. Los que tienen punto de carga en casa se pasan al eléctrico sin dudarlo: el coste del combustible es ridículamente inferior, y esa ventaja pesa más que cualquier debate ideológico sobre el ecologismo.
China, el espejo en el que España no se mira
La discusión sobre infraestructura no es nueva, pero adquiere otra dimensión cuando se comparan flotas enteras. En China, cerca del 50% de los taxis son eléctricos y en las grandes ciudades el porcentaje supera el 77%, rozando el 100%. El contraste con el despliegue español de puntos de carga es brutal: aquí el coche eléctrico se compra, pero la red pública sigue siendo un cuello de botella. El dato no invalida el boom de julio; lo pone en perspectiva. Mientras en Madrid o Barcelona aparcar junto a un punto de carga rápida puede ser una odisea, en las ciudades chinas la carga rápida está integrada en el paisaje urbano.
Y con todo, los números de julio se quedan cortos comparados con China: allí la flota de taxis eléctricos es ya mayoritaria. Aquí el debate sigue instalado en si hay suficientes postes de carga para justificar la compra. Para los que viven con un enchufe en el garaje, la cuenta es simple: el ahorro anual en combustible convierte la decisión en un trámite. Para los demás, la espera es por la red.