El barrigón masculino no es grasa: es flora intestinal rota, según un forero
El barrigón que tardó año y medio en formarse no se deshace a base de abdominales, sostiene un forero de 40 años y 1,80 de estatura que asegura vivir prácticamente tumbado, sin hacer ejercicio de ninguna clase, y no haberse convertido en un cuerpo blando. Su tesis incomoda: la popular
barriga cervecera no es un problema de grasa, es un intestino que no digiere. Y la receta no pasa por sudar, pasa por dejar de desayunar y repoblar la microbiota con kéfir. El relato arranca con una advertencia: si el asunto se ha ido de madre, toca nutricionista.
Qué propone el método contra el barrigón y la hinchazón
El planteamiento se apoya en cuatro preceptos. El primero, un
ayuno de 17 horas: de la cena, entre las 21 y las 23, hasta la comida, entre las 14 y las 15. Un café solo, sin azúcar ni leche, para cerrar el estómago. El segundo, no comprar azúcar industrial, refrescos ni helados: si no entran en casa, no se consumen. El tercero, huir del empanado y del aceite refrito. El cuarto, y según su autor el decisivo,
reconstruir la flora intestinal con yogures con bífidus y kéfir.
El balance que presenta es concreto: cinco meses de ayuno y tres semanas de microbiota para que fueran desapareciendo poco a poco la distensión abdominal, los gases, el estreñimiento y las digestiones largas. Lo que antes era un cuerpo de tripita pasó a barriga hinchada al recuperar los desayunos de tostadas, café y zumo tras año y medio.
Ayuno intermitente y kéfir: los números
Aquí el asunto entra en los números que maneja un participante. Un litro de kéfir comercial sale, según sus cuentas, a
4,30 euros; uno de leche fresca, a
1,20. La diferencia por litro es de 3,10 euros y se multiplica porque la idea es consumir hasta
500 mililitros diarios. La alternativa es comprar granos y fermentar en casa: 40 euros de desembolso inicial que, según su cálculo, se amortizan en pocos meses.
¿Dieta o ejercicio? El choque entre dos relatos
La conversación no tarda en partirse en dos. Una corriente sostiene que el músculo es la solución: hacer pesas o calistenia, subir la proteína y abandonar las dietas de anciano. Otra responde que el ejercicio no adelgaza por sí solo, que la ecuación se decide en el plato, y que el movimiento sirve para el tránsito intestinal, no para la báscula.
«El ejercicio no adelgaza nunca, es lo que comes», resume un forero.
Entre ambas hay una tercera vía, menos épica y más incómoda: el metabolismo de cada cual. Hay quien cena y desayuna sin consecuencias, y hay quien
mata si no desayuna. La genética pesa, admiten incluso los que defienden el ayuno a ultranza.
Cerveza, alcohol y el barrigón que no se va
El alcohol ocupa su propio capítulo. Un testimonio asegura beber
entre un litro y litro y medio de cerveza al día y haber consumido
16 litros en dos semanas de vacaciones sin dejar de verse bien. Otro defiende la caña de la cena como parte del ritual. Frente a ellos, quien dejó la bebida por completo cifra la pérdida en
10 kilos entre grasa y líquidos y dice sentirse más joven tras dos años sin probarla. Un forero señala la cerveza y los refrescos como causa principal de las barrigas que se ven por la calle.
Ansiolíticos, Helicobacter pylori y flora perdida
El foco se amplía más allá de la comida. Un participante apunta a los tratamientos con ansiolíticos como destructores de la flora bacteriana: cuenta que lleva
más de dos años con alprazolam y atribuye a ese medicamento, sin confirmación médica, buena parte de su estreñimiento y sus gases. Otro sostiene que la mitad de la población está infectada por
Helicobacter pylori, una bacteria que, según su explicación, reduce la acidez del estómago e impide absorber nutrientes, y que existe una prueba por unos
20 euros con resultado en una hora.
La pregunta que queda flotando no tiene respuesta cerrada. Si el problema fuera solo de calorías, bastaría con comer menos y moverse más. Si fuera solo de microbiota, el kéfir bastaría. ¿Cuánto de barrigón es biología y cuánto es, simplemente, haber dejado de prestar atención a lo que uno se mete en el cuerpo?