en andalucia, extremadura, canarias, galicia, el índice de analfabetismo masculino en los años 60 superaba el 20 % y el femenino el 30%.
Por no hablar del analfabetismo funcional. Cuando se empezó a medir con metodologías modernas afloró la magnitud del problema y los estudios de los años 70 y 80 detectaron que más de un tercio de la población adulta española que legalmente constaba como alfabetizada (por haber pisado la escuela) era incapaz de rellenar un formulario médico, redactar un texto sencillo o entender un contrato básico. En regiones del sur, como Andalucía, la suma de analfabetos absolutos y funcionales llegó a rozar el 49-50% a principios de los años 70.
así era la educación en la españa franquista, es decir, un desastre cuyos efectos se siguen arrastrando a día de hoy. A la gloria del dictador, más de 500.000 españoles seguían viviendo en chabolas.