Abogado sancionado por usar IA que inventó 48 sentencias falsas
¿Cuánto cuesta la confianza ciega en la inteligencia artificial? Para un abogado, 420 euros. Eso ha sido la multa impuesta por un tribunal tras descubrir que en un recurso de apelación citó hasta 48 sentencias falsas, todas fabricadas por un sistema de IA al que encargó la búsqueda jurisprudencial. El letrado reconoció su error: «Asumo plenamente la falta de diligencia. Confié en la autenticidad de las citas y no las comprobé».
¿Por qué la sanción es tan baja?
La multa equivale a la mitad del coste de una herramienta de IA específicamente jurídica, según la resolución. Los comentaristas señalan que el problema no es el uso de la IA, sino cuál se usa: una gratuita o una de pago. El juez, que utilizó una versión de pago, detectó las invenciones. La sanción, calificada de «media hora de salario» por algunos, plantea si es ejemplarizante o un simple toque de atención.
El riesgo de las alucinaciones de la IA
El caso ilustra un fenómeno conocido: los modelos generativos «alucinan» información con apariencia verosímil. «De primero de IA: la IA se inventa cosas», resumen. En un contexto judicial, donde la precisión es vital, delegar sin verificación puede costar caro no solo económicamente, sino en credibilidad y resultados del caso. La lección: la IA es un asistente, no un oráculo; la responsabilidad última es humana.
La ironía del caso es que la multa, por ridícula, parece un chiste. Pero el mensaje es serio: si un abogado pierde un juicio por no contrastar las fuentes, el perjudicado no será la IA.