Amaia y el vómito: el hilo se parte entre la nostalgia y la burla
El hilo arranca con un tuit que se comenta solo:
. Ahí ya se ve a Amaia en el escenario con gesto de arcada. Los primeros mensajes son de risa floja. «Jjajajajaj. Ollvidarrrhghghghghghg», escribe uno. Otro deja caer una imagen de la cantante de hace años:
una foto antigua de Amaia Montero. La cosa deriva rápido hacia el vestuario y hacia la comparación con Leticia Sabater.
Qué se ha sabido
Entre el 25 y el 26 de octubre de 2026, los foreros diseccionan el momento. Varios aseguran que Amaia **parece que va a echar la pota de verdad**. «Yo creo que ha potado de verdad», dice uno. Otro apunta que **la estilista es su hermana**, lo que reaviva las críticas al conjunto. Se menciona que la cantante **está tiesa en el escenario** y que esos comportamientos podrían deberse a un exceso de benzodiacepinas, aunque nadie aporta prueba alguna. La conversación salta de la actuación al vestuario de Leire, la antigua vocalista, con ejemplos de looks que, según un forero, iban de mosquetera a viajera del tiempo. También se recuerda que **Gonzalo Miró** fue pareja de Amaia. Y se propone un supergrupo de voces femeninas con Amaia, la de Dover, Amaral y Ella baila sola, bautizado como «Las BenzoCharos» o «La charo de Van Dover».
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que se ríen sin complejos: «Cuanto mas lo veo mas me descojono», «Qué grandes momentos nos da Amaia». Por otro, los que ven una tristeza de fondo: «Qué triste es no aceptar el paso del tiempo», «La gente va al concierto a hacer un DeLorean a cuando ellos tenían 25 años y la Oreja estaba en su apogeo. Es pura nostalgia». La nostalgia como negocio redondo, pero con factura. Alguien responde que «era basura de playback hace 25 años», lo que rebaja el mito. La comparación con Leticia Sabater es el eje: unos la usan para ridiculizar a Amaia («es grotesca, peor que la Leticia Sabater que sabe que va de bodevil, esta no lo asume»), mientras que un defensor de Sabater la eleva a «diosa del olimpo» y «reina de la farándula», contrastando su profesionalidad con la imagen de Amaia. También hay quien sostiene que **Benegas y su entorno quieren que Amaia se destruya en directo** para crear una leyenda. Y quien responsabiliza al equipo de estilismo: «que cojan al que se los manda poner y que lo fusilen YA».
Qué cambia respecto a antes
Lo que empezó como burla por el vómito deriva en un debate sobre la industria del recuerdo y la gestión de la imagen. La aparición del dato de la hermana estilista añade leña al fuego. La predicción de que Amaia podría convertirse en icono camp o hundirse sigue sin resolverse, pero el tono general es de guasa y lástima a partes iguales. Nadie habla ya del vómito como anécdota escatológica; ahora es el síntoma de algo más grande.
La experiencia personal que nadie esperaba
Un forero cuenta que conoció a Leticia Sabater en una actuación en un antro de «paletos de cuarta categoría regional» y que le sorprendió su educación y cercanía. «Le hubiera dado salchipapa sin pensarlo», escribe. El relato sirve para contrastar la actitud de Sabater, que asume su papel de bufón, con la de Amaia, que no. Es el ejemplo que usa para argumentar que la diferencia entre ambas es la consciencia del ridículo.