Alvise: 229.000 seguidores en Telegram y un vídeo sobre Rubiales
¿Cómo un agitador que hasta hace poco solo daba pie a burlas por su aspecto ha acabado marcando la agenda de la prensa nacional? El vídeo sobre el caso Rubiales ha llegado a toda España a través de TikTok y de la prensa convencional, deportiva y de actualidad, y con esa ola Alvise ha dejado de ser un personaje fácil de caricaturizar para convertirse en un nombre que muchas instituciones preferirían no pronunciar. El salto no es solo de audiencia. Es de función.
Lo llamativo, para algunos participantes, es que buena parte del interés no viene solo de sus investigaciones, sino también de su comportamiento. Hay quien describe sus apariciones con gestos histriónicos, ojos muy abiertos y poses poco naturales, un personaje difícil de encajar en el ecosistema político español.
Tyler Durden con acento, resumido así en más de una conversación.
El vídeo del caso Rubiales que lo ha puesto en primera línea
El punto de inflexión, según el hilo, es el vídeo sobre el caso Rubiales, con la futbolista Jenni en el centro de la polémica. La pieza circula por TikTok, salta a la prensa deportiva y de ahí a la de actualidad; el asunto llega a España entera a través de esas vías, según el mensaje inicial. Para algunos participantes, eso muestra que quien publica primero en redes deja de depender del filtro y pasa a imponer el tema. Para otros, es incómodo que alguien que venía dedicándose a airear la corrupción de unos y otros se ponga a hablar de fútbol y, de golpe, su nombre suene más que nunca. En los últimos tiempos además se ha metido con VOX, y eso le ha costado desconfianza entre quienes antes lo defendían, según un forero.
¿Por qué se discute si Alvise es disidencia controlada?
Sobre esa sospecha, un participante sostiene que de los disidentes de verdad no se habla en los medios grandes, y que a Alvise se le menciona cada vez más. Quien defiende esa tesis añade que su canal de Telegram ronda los
229.000 seguidores, cifra que consideran lejana de los millones que se informan por televisión, así que su capacidad de incendiar el país sería, en teoría, limitada. Otro forero va más allá y afirma que, si no le pasa nada, es porque al sistema le interesa.
Otros lo leen justo al revés. Para sus defensores en el hilo, Alvise lleva tiempo sacando casos que salpican a partidos que se turnan el poder, cuenta con colaboradores anónimos que le envían material desde restaurantes, cafeterías de hotel y vagones de AVE. Un forero le atribuye incluso tener buenos hackers contratados. Si es disidencia controlada,
lo disimula bastante bien, resume otro.
En medio queda una hipótesis intermedia: que interese mantenerlo vivo mientras su volumen de audiencia no sea masa crítica. No hay en el material una conclusión común sobre este punto.
Los destapes que se le atribuyen y que le han dado crédito
Un forero afirma que uno de los golpes que se le atribuyen es el del alcalde de Valladolid, visto cenando la misma noche en que había pedido por redes quedarse en casa, y que el episodio acabó pesando en su carrera política. El mismo mensaje le atribuye imágenes de Zaplana y de Griñán en libertad por problemas de salud, en la playa, en el gimnasio o a la mesa de un restaurante.
Para quienes lo defienden en el hilo, ese tipo de publicaciones hace difícil despacharlo como un simple creador de contenido. El detalle de cómo se obtiene y se verifica cada pieza es lo que separa el pelotazo de la inventada, según se apunta en el debate.
Las condenas por bulos que alimentan las dudas
El otro lado de la balanza son las acusaciones de falsedad. En el hilo se cita un reportaje de
febrero de 2016 titulado «Habla la primera mujer a la que torturó el asesino de Cuenca», en el que supuestamente se entrevistaba a una víctima, y se afirma que la entrevista fue inventada y que hubo condena a pagar
30.000 euros y a publicar una rectificación. Ese mensaje atribuye esas condenas a Negre, no a Alvise; no hay en el material ninguna condena judicial atribuida directamente a Alvise.
También se citan dos condenas a publicar rectificación por bulos contra el secretario general de FACUA, Rubén Sánchez, siempre según ese mensaje sobre Negre. El material no permite verificar esos extremos ni atribuirlos a Alvise. Lo que sí recoge el debate son acusaciones genéricas: un forero sostiene que el 90% de lo que publica Alvise es falso y que se ve a la legua que se lo inventa; otro defiende que sus datos se contrastan y que quien le ataca no aporta fuentes.
Con esa mezcla, hay quien coloca a Alvise en el mismo cajón que a otros personajes usados como ejemplo de conspiracionismo de escaparate, al estilo de los que se exhiben para ridiculizar a un movimiento entero. Otros sostienen exactamente lo contrario: que sus datos se contrastan y que quien le ataca no aporta una sola fuente.
¿Qué se sabe de las amenazas a la futbolista?
Un participante afirma que Alvise está vertiendo amenazas hacia la futbolista. Otras voces del hilo rebajan el asunto: sostienen que, si no hay violencia física, se trata más bien de presión mediática y de un pulso dentro del mismo caso. No hay en el material una resolución judicial ni una conclusión común sobre este punto.
Para otro forero, la reacción debería ser extrema precauciones en sus desplazamientos y comida a domicilio por temor a represalias. Se trata de opiniones de los participantes, no de hechos comprobados.
Qué se puede esperar de aquí en adelante
Con el vídeo viral y una audiencia de seis cifras, Alvise ha conseguido, según el hilo, que se hable de él incluso para discutirlo. Hay quien le pide que vaya
a lo gordo, que suelte de una vez lo que tenga y se arriesgue. Otros responden que ya ha puesto en marcha algo imparable, mientras varios participantes se preguntan si su canal seguirá creciendo o será limitado.