Dos sumas de 69 escaños y ninguna lleva a Aliança
La pregunta con la que abre el tramo es cómo se cuadra una mayoría con el reparto de actas que circula. Nadie contesta. Lo que aparece enseguida son dos cuentas nuevas, y las dos dan lo mismo:
69 escaños. Un participante pone la primera encima de la mesa —PSC + ERC + Junts— y la bautiza como «Gran Coalición nacional». La segunda es la que hace saltar el hilo: AC + ERC + Junts, también
69. Tres partidos que no comparten casi nada salvo las ganas de tocar el marco autonómico.
Con esas dos sumas simétricas, la bronca se traslada al detalle. Si las dos cuadran, lo que decide no es la aritmética, sino quién está dispuesto a sentarse con quién.
Qué se ha sabido
El cálculo lo suelta un participante el 4 de octubre: PSC + ERC + Junts = 69 escaños, mayoría absoluta. Lo llama «Gran Coalición nacional» y recuerda que Junts ya apoyó una investidura socialista. A renglón seguido pone la otra: AC + ERC + Junts =
69 también, y avisa de que eso llevaría a un segundo proceso independentista «porque es lo único en que están de acuerdo esos».
La tercera suma no llega. Cuando otro forero propone PSC + ERC + CUP + Comuns, la respuesta es tajante: «Solo suman 60. Duraría cuatro días». Nadie firma nada de esto: son cuentas de barra, no un pacto.
También entra un apunte procesal: si no hay acuerdo para la mayoría absoluta, se puede gobernar en mayoría simple. Y otro sobre el PSC, al que describen como un partido tranquilo porque puede pactar casi cualquier cosa o gobernar en minoría sin dejar de gobernar.
Dónde está la bronca
El choque real es el cordón sanitario. Un participante lo suelta en forma de pregunta: «Y el cordón sanitario antifascista? Nadie va a sumar con AC». Enfrente, otro sostiene lo contrario y dice que veremos un tripartito con ERC y Podemos explicando que Aliança Catalana atiende los derechos sociales. Y añade la CUP en cuanto le den algo.
El segundo choque es de dónde salen los votos. Una voz sostiene que «el 70% de los votos de AC vienen de Junts. El 30% restante de ERC y algo del PSC», y que de Vox no sale nada porque son la antítesis. Otra le responde justo lo contrario: que AC no le quita un solo voto a Vox «salvo en burbuja.info».
Y el tercero es qué le pasa a Junts. Para unos, votar a Junts es tirar el voto y va a ser un elemento desestabilizador más que AC o la CUP. Para otros, meter a Junts como segundo o tercero en un gobierno ajeno sería humillante y su tumba.
Qué cambia respecto a antes
Hasta aquí el asunto era que no se podía gobernar. Ahora ya hay dos sumas concretas que sí llegan, las dos de 69, y una tercera que se queda corta en 60. El debate deja de ser sobre la imposibilidad y pasa a ser sobre qué pareja de socios se atreve.
Lo nuevo es la corrección del umbral y la suma corta, que obliga a rehacer la lista de combinaciones. Y entra una discusión geopolítica que no estaba: un participante avisa de que la coyuntura internacional no está para abrir un foco de conflicto y que sería un error dejar que terceros países metieran las narices.
El sondeo que nadie se cree
Media página se va en discutir una encuesta. Un forero no se la cree: «PSC por debajo de 35 me parece muy bestia al que AC por encima de 25». Otro pregunta dónde irían entonces los doce escaños que perderían los socialistas si solo pierden tres, y zanja que, total, «es solo una encuesta». Alguien sube la apuesta a un escenario con Vox por delante de Junts en actas, y le responden que eso es mucha tela. La gráfica sigue en el aire y nadie se pone de acuerdo en si es optimista o directamente fantasía.