La propaganda nazi sobre los 'bastardos de Renania' no era compasión
Alguien confundió un panfleto nazi sobre los “bastardos de Renania” con un texto compasivo. La petición de traducir esas dos páginas desde el alemán ha reabierto una cuestión incómoda: hasta qué punto se sigue leyendo la propaganda racial como un simple documento de época. Entre 1919 y 1930, la ocupación francesa del Rin dejó cientos de niños nacidos de madres alemanas y soldados africanos. El régimen nazi los convirtió en objetivo de su política de pureza racial, con esterilizaciones forzadas documentadas.
Hay quien sostiene que la revista “solo mostraba oposición al mestizaje” y que “se compadecía” de los niños. Esa es una lectura engañosa. La propaganda nazi empleaba a menudo un tono paternalista para presentarse como protectora, pero esa “compasión” era el preludio de la exclusión: la esterilización no se describía como castigo, sino como medida de “higiene racial”.
La revista en cuestión sigue sin ser identificada, y el intento de traducción se mezcló con comentarios hostiles hacia las personas mestizas. Aquí no hay término medio: estudiar un documento histórico es legítimo; usarlo para justificar prejuicios actuales, no.
Mientras la traducción no aparezca, queda una advertencia: los textos nazis exigen distancia crítica. Quien los busca para confirmar sus propias fobias rara vez encuentra otra cosa que su reflejo. Puede que el nombre de la revista salga a la luz; la intención de quien la busca, seguirá siendo la que es.