Alarma sanitaria en Trapagarán: decenas de clientes de un prostíbulo, en riesgo por tuberculosis
¿Se ha contagiado de tuberculosis por acudir a un prostíbulo? Esa es la pregunta que decenas de clientes del club de alterne 'El Castillo' en Trapagarán (Bizkaia) se han hecho en las últimas horas. La razón: un caso de tuberculosis activa detectado en una trabajadora del local. Osakidetza ha tenido que intervenir para identificar el prostíbulo y gestionar la avalancha de consultas.
El Departamento de Salud vasco ha confirmado la existencia de una trabajadora sexual con tuberculosis. Aunque la enfermedad es tratable en Europa con un régimen de varios fármacos durante meses, su propagación por vía aérea genera alarma. Los clientes, que temen haber estado expuestos, han saturado líneas telefónicas de centros de salud y hospitales.
La decisión de Osakidetza de hacer público el nombre del local busca centralizar la información y evitar el colapso. No obstante, el estigma que rodea tanto a la prostitución como a la tuberculosis complica la trazabilidad. Algunos afectados podrían optar por no acudir a su médico por vergüenza.
La tuberculosis ya no es una sentencia de muerte en Occidente, pero sigue siendo un problema de salud pública que, cuando se cruza con el trabajo sexual, revela los puntos ciegos del sistema. Por ahora, el recuento de contagios efectivos sigue siendo incierto. La anécdota, sin embargo, deja una pregunta incómoda: ¿cuántos casos como este no llegan a conocerse?