Es así, tengan razón o no, estamos hartos de que no se cumplan las previsiones sobre tormentas solares y cinturones atlánticos. Eso sí, lo inexplicable como lo de los trenes va a rajatabla. Esperaremos un cambio en la agricultura mundial y a Pilingui con ganas de venganza, a 30 km sobre nuestras cabezas el destino de todo. Eso es lo que diga la IA de tu tía.