El transporte público pierde las ayudas y sube el abono
El decreto ómnibus que sostenía los descuentos al transporte cayó en el Congreso y las ayudas se agotan este jueves. La revalorización de las pensiones, la prohibición de cortar suministros básicos a vulnerables y los abonos gratuitos de Renfe y autobuses estatales decaen con él. En Madrid, el abono mensual pasa de 32,8 a 82 euros. La venta de títulos gratuitos queda congelada.
177 votos en contra por 171 a favor sellaron el miércoles la derogación de un texto que ya estaba en vigor desde su publicación en el BOE. PP, Vox y Junts votaron en contra; UPN se abstuvo. El Gobierno aprobó el decreto en diciembre y lo metió todo en un mismo paquete: pensiones, transporte, suministros. Sin convalidación en un mes, el paquete entero se deshace.
¿Por qué se caen los descuentos del transporte público?
Porque iban dentro del mismo decreto que las pensiones. El Ministerio de Transportes confirma que la venta de títulos gratuitos de Renfe y autobuses estatales queda congelada. En las comunidades y ayuntamientos, el Estado financiaba el 30% del descuento y el 20% o 30% restante lo ponían ellas. Ahora cada entidad decide si mantiene el descuento por su cuenta o lo retira. La pregunta que sobrevuela: ¿qué pasa con los abonos ya comprados? Nadie lo ha aclarado.
El truco sucio, lo llaman algunos, de mezclar cien medidas dispares en un solo texto para forzar el voto en bloque. El decreto tenía 140 páginas, 101 artículos, 5 disposiciones adicionales y 9 finales, según un usuario que cita el texto. La crítica no es solo política: es de método. Si el Gobierno quería salvar las pensiones, dicen, que las presente por separado.
Madrid: de 32,8 a 82 euros al mes
Es el ejemplo que más circula. Con descuento, todo el transporte público de la región —incluidos los cercanías de Renfe, pero no media distancia ni alta velocidad— costaba 32,8 euros al mes. Sin descuento, 82.
Un salto de casi 50 euros mensuales para quien usa el abono todos los días.
Hay quien sostiene que el transporte público es para ir a trabajar y que hay que pagarlo, como los zapatos. La respuesta contraria: para los sueldos que hay en España, pagar 80 euros al mes por ir enlatado no es un lujo, es una losa. Un participante cuenta que pasó de pagar algo más de 80 euros a 21 con el descuento. Otro apunta que su sobrino, estudiante en Madrid hijo de madre separada y trabajadora precaria, pierde una ayuda que le permitía estudiar en la capital.
El metro que cierra a las 12 y el bono que dobló su precio
La queja no es solo por la subida. Es por lo que se recibe a cambio. Los cercanías madrileños cierran a las 12 de la noche los fines de semana; el metro, a la 1:33. Los vagones van sucios, el servicio se corta por mantenimiento y las obras tardan lustros.
Otra tradición: que el precio suba cada año, como si fuera inevitable.
Un dato que se repite: antes de 2008 el abono transporte en Madrid costaba entre 30 y 35 euros. Con la crisis, prácticamente dobló su precio. El que lo cuenta añade: «yo no cobro el doble que en 2008». La comparación no es exacta —el abono con descuento volvió a 32,8 euros—, pero el argumento cala: los salarios no han seguido el mismo ritmo.
Pensiones, suministros y el resto del paquete
El decreto no solo iba de transporte. Incluía la revalorización de las pensiones y la prohibición de cortar suministros básicos a personas vulnerables. Ambas decaen. El PP ha anunciado una recogida de firmas para exigir que suban las pensiones, lo que algunos leen como una maniobra tardía. El Gobierno, por su parte, sostiene que o se aprueba todo o no se aprueba nada.
Hay quien ve en la votación un chantaje mutuo: el Gobierno empaqueta medidas buenas con otras discutibles para que nadie se atreva a tumbar el conjunto; la oposición tumba el conjunto y luego se lamenta por las buenas. El resultado es el mismo: los descuentos se acaban y los abonos gratuitos de Renfe quedan congelados.
Qué pasa ahora con los abonos ya comprados
Las entidades que gestionan el transporte en cada región tendrán que aclarar qué uso se da a los abonos comprados con descuento y si seguirán financiándolos por su cuenta. En Madrid, la presidenta regional dice que asumirá su parte y la del Gobierno central. Otras comunidades no han dicho nada. La incertidumbre se extiende a los títulos cuatrimestrales de Renfe, que ya han dejado de venderse.
La fecha límite es este jueves. A partir de ahí, cada operador decide. Y cada usuario, también: pagar más, buscar alternativa o colarse.
Como antes.