El incendio de La Devesa deja El Saler evacuado y bajo sospecha
Un parque de bomberos a 500 metros, aspersores instalados y un parque natural lineal de apenas medio kilómetro de ancho. Aun así, el fuego ha arrasado parte de La Devesa-El Saler y ha obligado a evacuar el pueblo. Misma España, dos climas: en León llovía con aspecto de noviembre mientras Valencia se asfixiaba bajo una mancha gris visible desde la autovía.
Varios focos simultáneos, matorral seco y agujas de pino sin limpiar hasta la carretera. Quien conoce la zona lleva tiempo avisando de que aquello iba a arder. La pregunta incómoda es si la chispa llegó sola o alguien la acercó.
Respuesta tardía y un viento que cambió el plan
La secuencia descrita por los presentes tiene miga: una hora de llamadas de testigos antes de que aparecieran los efectivos; dos horas de viento empujando el fuego hacia la playa; y cuando la cosa parecía controlada, el viento giró y el incendio se descontroló. Los aspersores acabaron activándose, con un parque de bomberos a 500 metros. La pregunta es inevitable: si los medios estaban ahí, ¿por qué se dejó crecer el fuego hasta la evacuación?
El hotel que espera al otro lado de la carretera
El parque es una franja de 500 metros entre la arena y una carretera con arrozales. Al otro lado, el complejo hotelero adyacente espera su momento. La teoría del incendio provocado para desbloquear suelo corre como la pólvora, aunque nadie ha aportado pruebas. De lo que no hay duda es del estado del monte: un polvorín en toda regla.
¿Ha ardido el parque por casualidad o porque había intereses esperando a que ardiera? El humo se disipa; la pregunta no.