El Gobierno multa con hasta 3.000€ los aires acondicionados en fachadas
¿Prima más la apariencia que la salud? La nueva normativa que castiga las unidades exteriores de aire acondicionado en las fachadas ha entrado en vigor con multas de hasta 3.000€. El objetivo oficial: proteger la estética y la seguridad urbana. Pero en plena ola de calor, la medida huele más a postureo que a planificación.
La paradoja de los 45 grados
La norma se aplica a los "desaprensivos climáticos" que mantengan el aparato a la vista, pero la sombra de la hipocresía planea. Mientras el Gobierno vende relato climático, se señala que algunos de sus representantes -como el exsenador Ramón Espinar- tienen aire en sus casas y no en las fachadas precisamente por lo que predican. La contradicción no es menor cuando el mercurio prevé alcanzar los 45 grados.
El sesgo de la fachada
Detrás de la estética asoma la clase: ¿quién puede ocultar su aire? Quien tiene terraza o jardín. El que vive en un piso sin balcón, con el compresor en la fachada, es el multado potencial. La medida castiga precisamente a quienes no tienen otro sitio donde ponerlo. Y mientras tanto, los chalets con ocho aires y piscina de cloración salina no se enteran.
La cifra ronda los 20 millones de aparatos instalados en fachadas, según estimaciones. Imposible de controlar sin una inspección masiva. La norma se convierte en papel mojado… o en un arma para denunciar al vecino. Porque el que no tiene terraza, que aguante el calor.