4.820 menores en Ceuta según los vecinos, 1.000 según el Gobierno
La crisis migratoria ha encontrado una nueva batalla: el recuento. Mientras el Gobierno sostiene que en Ceuta hay unos 1.000 migrantes en total, un registro elaborado por los propios vecinos ha documentado 4.820 menores extranjeros no acompañados. La diferencia no es un matiz estadístico; es un abismo que condiciona la respuesta política.
Lo primero que llama la atención es la magnitud del desfase. Si el censo ciudadano es correcto, la cifra oficial se queda en menos de la cuarta parte. Y a juzgar por las previsiones, el número no ha tocado techo: hay quien calcula que para el próximo domingo la ciudad acogerá a 10.000 menores, y que a final de año la cifra podría superar los 60.000. Son proyecciones de difícil verificación, pero imposibles de ignorar en un debate que vive de la falta de datos fiables.
El reparto que tensa el mapa autonómico
El segundo frente es político y territorial. Según las informaciones que circulan, el Ejecutivo prepara el traslado de unos 5.000 menores a las comunidades autónomas, con especial dedicación a las gobernadas por PP y VOX. La sola mención del reparto ha reavivado el choque institucional: algunas voces sostienen que las explicaciones del ministro del Interior y del presidente deberían dirimirse ante un tribunal, mientras que las autonomías afectadas denuncian una imposición vertical. Euskadi y Cataluña quedarían al margen, lo que añade un componente de agravio comparativo.
El sarcasmo como termómetro del malestar
No falta el sarcasmo: circulan chascarrillos sobre menores presentados como ingenieros o cirujanos. Tras la burla, asoma el miedo a una ciudad desbordada y un relato oficial en cuarentena.
El desencuentro no admite términos medios. Mientras el Gobierno insiste en que la situación está controlada, el registro vecinal dibuja otra realidad: 4.820 menores y subiendo. Si se cumplen las previsiones, el domingo serán muchos más. Quien tenga los datos exactos tendrá que dar la cara.