China cierra carreras universitarias por la IA: ¿realidad o marketing?
¿Hay algo más incómodo que licenciarte en una carrera que ya no existe? En China, tres universidades han decidido cerrar varias titulaciones por el doble impacto de la inteligencia artificial y la baja demanda estudiantil. Mientras, en España seguimos hinchando grados con salidas laborales dudosas.
Tres universidades, un mismo diagnóstico
Las autoridades chinas no se andan con rodeos: si una carrera no tiene futuro ni estudiantes, la eliminan. La decisión responde tanto al avance de la IA –que ya automatiza tareas que antes requerían años de formación– como a la caída de matrículas. No es un caso aislado: en los últimos años, Pekín ha ido ajustando su oferta educativa a las demandas del mercado, con un pragmatismo que asusta a los defensores del “conocimiento por el conocimiento”.
IA: ¿humo o revolución real?
En el debate resuena una duda razonable: ¿estamos ante una auténtica revolución tecnológica o ante otro globo del marketing? Hay quien sostiene que la IA actual es “puro humo”, incapaz de igualar la inteligencia humana real. Pero, en paralelo, los hechos cantan: las máquinas ya superan a las personas en tareas técnicas, numéricas y científicas. Como señala un analista, “para el 90% de las cosas, el ser humano va de culo comparado con una máquina bien programada”. Las carreras que se salvaban por el “factor humano” –esas que vendían empatía y miraditas– son las que la IA tardará más en hacer inútiles. O no tanto.
La ironía española
Mientras China cierra lo que no funciona, en España se mantienen vivas decenas de titulaciones con tasas de empleo ínfimas. La diferencia es de manual: ellos actúan, nosotros debatimos. Y al final, quien vale, vale; quien no, a la cola del paro. La pregunta, por supuesto, es si la IA hará también inviables muchas carreras españolas. Pero eso supondría una decisión difícil. Demasiado difícil.