Un forero: «la cura ya existe» y no sale al mercado
El hilo sale del quirófano y se planta en otro sitio: en si merece la pena intentarlo. Y ahí se parte. En el mismo tramo cabe quien dice que la solución está inventada y escondida, quien compara el injerto con llevar alzas en los zapatos y quien recuerda que el pelo acaba igual en el hoyo.
Qué se ha sabido
Espartano27 suelta la teoría:
la cura ya existe desde hace años y no sale al mercado porque, mientras la gente compre minoxidil y finasterida, las farmacéuticas llenan la caja. Añade que llevan desde los
80 con lo mismo, que cronifica el problema y que al dejarlo se cae todo. Y enlaza una película que, dice, habla del asunto.
Harturo_WokeDuro matiza el otro vídeo. El saw palmetto y el aceite de semilla de calabaza, dice, solo sirven para alopecias difusas, las de patrón femenino, esas que respetan la línea de nacimiento. Para la de manual no hay nada. Y señala al chaval del vídeo: tiene ese patrón, toma finasterida y los resultados son, en su palabra, impresionantes.
FeministoDeIzquierdas aporta su caso: casi
50 años y el
100% del pelo, con canas pero entero. Dice que había leído que si a los 40 no se ha perdido pelo, poco queda por perder. Furymundo lleva
un mes y avisa de que todavía es pronto. sikBCN conoce los dos finales: operados con pelazo espectacular que parecen diez años menos por
5.000 pavos, y operados a los que se les ve el cuero cabelludo.
Dónde está la bronca
Choca la resignación con la obligación de intentarlo. sikBCN sostiene que asumir está bien, pero que no intentarlo teniendo posibilidad es de cobarde, y lo compara con el que no va al gimnasio porque hay que aceptar la gordura. Añade que esto no va de ligar: los calvos ligan igual, dice, y quien se opera lo hace para recuperar su imagen. U.G. responde que el problema no es la calvicie, es mental, y que el cuerpo acabará en el hoyo comido por bacterias y gusanos. AMP tercia con otra analogía: el injerto es como llevar alzas o meterse un calcetín en el pantalón, y cuando se descubre la trampa el ridículo es mayor que llevar la tara con dignidad. Harturo_WokeDuro lo lleva a su terreno: hay quien se cree que el partido no ha acabado y de un día para otro se encuentra divorciado, gordo, calvo y sin un pavo.
La segunda pelea es por la edad. etsai suelta que si con 40 no has formado una familia, mejor que nunca lo hagas. sikBCN le contesta que hable con conocimiento, que cada vez hay más primerizos pasados los 40 en España. pepitogruñon zanja que a esa edad el pelo cambia poco el asunto, y que si eres muy guapo eres muy guapo y punto. Felson entra por otro lado y monta una escala de traumas: perder un testículo equivaldría a perder un ovario, una mano a una mano, y el pelo de un hombre, dice, sería casi más traumático que los pechos en una mujer. Pero lo deja en que depende de cada cual.
La tercera es corta. Venturi avisa a quien toquetea hormonas de que puede acabar como una bombilla y con algún problema más. Furymundo lo despacha en una línea: le da igual, solo la usa para mear.
Qué cambia respecto a antes
El foco se mueve del postoperatorio a la dignidad. Ya no se discute tanto qué salió mal en cada injerto como si uno debería operarse. Entre los que sí, aparecen cifras:
5.000 euros por un resultado que quita años. Entre los que no, la cosa se vuelve filosófica: el pelo como trampa, la calva como condición, la obsesión como problema de cabeza. DarkNight lo cierra así: la fijación con las calvas que se lee en el foro es, dice, digna de psiquiatría.
El padre, la peluca y el torero
Walter Eucken lanza la pregunta de siempre: ¿no es mejor una buena peluca que pastillas y cirugías penosas? ATARAXIO va más lejos: no entiende que dé vergüenza el peluquín y no raparse al cero. Recuerda que un tatuaje era cosa de presidiarios hace años y hoy es un adorno, y que una mujer sin maquillaje, sujetador ni tacones no es lo mismo. UOFB2026 se pregunta si no es mejor asumir la calvicie y tira de un nombre, Contastino Romero. Supersonic Man trae el consejo de su padre: lo mejor para no perder el pelo es una caja de zapatos. Вагнера monta la metáfora taurina: el calvo no sufre las banderillas, expone su bravura al tendido. willbeend remata que heredarán la tierra, pero que no dejarán de ser calvos. Y EL SAPO BUFO cuenta que conoce a una mujer que conoció a un calvo en paro, se acostó con él en la primera cita y se casó. Visilleras responde que eso es un caso entre miles.