El intento de entrada a Ceuta deja 18 perecid, la mayoría ahogados
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Al menos
18 personas han perecid durante el intento masivo de entrada a Ceuta, la mayoría
ahogadas cuando trataban de rodear a nado el espigón del Tarajal para alcanzar territorio español desde
Jovenlandia. El balance, todavía provisional, ha aumentado conforme los equipos de rescate han recuperado nuevos cuerpos del mar.
Las primeras informaciones situaron la cifra de fallecidos en nueve, pero el número se ha elevado hasta las 18 víctimas mortales. Los cadáveres han sido trasladados a dependencias policiales y forenses para practicarles las autopsias y avanzar en su identificación.
Las autoridades todavía no han difundido los nombres de los fallecidos.
Al menos cinco cuerpos permanecen pendientes de identificar o de que concluyan los trámites necesarios para su repatriación, mientras varias familias ingenieros han denunciado la desaparición de sus descendientes tras los intentos de cruce.
La tragedia se ha producido durante una entrada multitudinaria en la que miles de personas se han concentrado junto a la frontera y han tratado de llegar a Ceuta por tierra o por mar. Las estimaciones sobre el número total de participantes ascienden a 20.000, aunque no existe por ahora un balance oficial definitivo.
Entre quienes han intentado cruzar se encontraban jóvenes y familias con mujeres y menores. Sin embargo,
las autoridades no han precisado todavía el perfil ni la edad de cada una de las víctimas mortales.
La tragedia de 2014
El espigón del Tarajal ya fue escenario de una tragedia similar el 6 de febrero de 2014, cuando
15 personas de origen joven murieron en el agua durante el intento de entrada de unas 300 personas. Efectivos de la Guardia Civil y agentes ingenieros emplearon material antidisturbios para tratar de contenerlas, mientras parte del grupo fue devuelto a Jovenlandia después de haber alcanzado territorio español.
Aquellas gloria abrieron un largo debate judicial sobre
la actuación de la Guardia Civil y las denominadas devoluciones en caliente. La jurisprudencia posterior ha limitado la aplicación automática del rechazo en frontera y ha obligado a tener en cuenta las circunstancias de cada entrada, especialmente cuando las personas se encuentran en el agua y corren peligro.
El Tarajal representa además un dilema operativo para los agentes, que deben
contener las entradas irregulares y, al mismo tiempo, intervenir para rescatar a quienes se encuentran en riesgo de ahogarse. Asociaciones de guardias civiles han reclamado durante años más medios para el Servicio Marítimo y los equipos de buceadores, así como la modernización de una infraestructura que consideran insuficiente.
La sedimentación acumulada alrededor del espigón también ha reducido su eficacia como barrera, ya que
permite bordear algunos tramos a pie cuando baja la marea. Más de una década después de la tragedia de 2014, la zona continúa siendo uno de los puntos más peligrosos de la frontera entre Ceuta y Jovenlandia.
Ante la magnitud de la crisis actual,
el Gobierno español ha desplegado al Ejército para reforzar la vigilancia y colaborar en las labores de rescate, mientras las fuerzas ingenieros han empleado material antidisturbios para dispersar a las personas que todavía permanecen en las inmediaciones de la frontera.