IMOP da 201 escaños a la derecha y el hilo se enciende
Alguien pega dos enlaces con encuestas y el hilo cambia de tercio. Ya no se discute si votar a VOX jode a los demás o a uno mismo: ahora se discute cuántos escaños saca cada bloque.
201 para la derecha, 149 para los ocho partidos que votaron sí a la investidura de Sánchez en 2023, según el sondeo de IMOP Insights que se cita. PP 130, PSOE 110, VOX 70, Frente Amplio 11. La cifra cae como una piedra y durante un rato el hilo parece una noche electoral.
Qué se ha sabido
Los datos entran por dos vías. Primero, un enlace a
la página de encuestas y sondeos de laSexta, fechado el
13 de octubre de 2026. Después, otro a
El Confidencial, del mismo día, con el reparto de escaños. Un participante resume el sondeo: el bloque de la derecha sumaría
201 escaños; el conjunto de los ocho partidos que votaron sí a la investidura de Sánchez en 2023 se quedaría en
149. Concretamente,
PP 130, PSOE 110, VOX 70 y Frente Amplio 11.
También se cuelan dos tuits de VOX. Uno de ellos es una lista de recortes anunciados: las rayas en paradores, las putas, la pasta a los sindicatos, las subvenciones, los hoteles de lujo para ilegales, la cooperación al desarrollo, las obras públicas en Marruecos, las ayudas a los recién llegados y el Ingreso Mínimo Vital. El otro tuit se comenta sin entrar al detalle. Y aparece una cifra de vivienda:
2.355 euros por metro cuadrado de media para vivienda libre en el segundo trimestre de 2026, un
12,5% interanual y
15 trimestres consecutivos de subidas.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es solo sobre VOX. Es sobre quién tiene la culpa de que la vivienda esté por las nubes y de que el SMI no llegue. Un participante sostiene que las competencias de vivienda están transferidas a las comunidades y que en Madrid ni se aplican las zonas tensionadas:
«El PSOE no ha hecho mucho pero las comunidades que gestionan los burgueses tampoco». Le responden que entonces no se entiende qué pinta un Ministerio de Vivienda con más de
4.000 millones de presupuesto anual, y que en su pueblo, gobernado por el PSOE, el precio también está disparado.
El otro choque es el de siempre, pero con más datos. Un participante insiste en que el votante de VOX se ve a sí mismo como futuro patrón:
«cuando les hablan de subir el SMI, no piensan qué bien que voy a poder llegar a fin de mes, sino, cómo, que voy a tener que pagarles 1500 euros a estos vagos cuando alcance la cima». Frente a eso, otro responde que la vivienda es una inversión como cualquier otra y que el ahorro y la propiedad privada son la base del progreso de los últimos 200 años.
«Si un bien produce un beneficio es que está llenando un hueco dentro de una actividad económica», escribe.
Hay quien pide cerrar el hilo y quien pide que se vote de una vez.
«A ver si es verdad que los votas y nos haces un favor a todos», suelta uno. Y otro avisa de que el voto de castigo tiene un coste:
«Yo también votaré VOX, a ver si me joden reduciéndome impuestos y cobrando 1000 € más al mes». La ironía no se sabe si es celebración o aviso.
Qué cambia respecto a antes
El vídeo de YouTube que abrió el tramo anterior desaparece de la conversación. Ahora lo que manda son las encuestas y los tuits de VOX. La discusión sobre el Ingreso Mínimo Vital sigue, pero ya no como promesa abstracta: un participante sostiene que no se quitará para que los vagos trabajen, sino por la deuda, y que de todas formas nadie que vote a VOX cobra la paguita. Otro responde que hay que duchar y poner a trabajar a los que protestan. La vivienda entra con fuerza y con cifra:
2.355 euros el metro cuadrado. Y el SMI se cuela en el debate como pregunta: si el actual debería ser más del doble para tener el poder adquisitivo del año 2000, como sostiene un participante, ¿por qué hay quien pide quitarlo?
El cálculo del votante que se cree patrón
Un participante desarrolla la tesis del votante que no se ve como currito. Dice que se identifican con el patrón y que por eso, cuando les hablan de subir el SMI, no piensan en llegar a fin de mes, sino en cuánto les costará pagar a otros cuando ellos estén arriba. Lo compara con los migrantes que despotrican de los que cruzan el río Grande:
«como si ellos hubieran llegado en el Mayflower y tuviesen los ojos azules». La respuesta no se hace esperar:
«Dime de qué presumes…». Y otro remata que la mentalidad socialista es lo que hay que quitar de la mente de tanto vago tramposo. El hilo no se cierra. Se queda ahí, con las encuestas sobre la mesa y las cifras de vivienda colgadas.