El WSJ señala al copiloto: omaní vetado por radical
El hilo se muda al copiloto. El 3 de octubre, machinaexdeus pega el informe del Wall Street Journal: la publicación identifica al segundo de a bordo del vuelo y precisa que las autoridades omaníes le habían prohibido volar antes por sus opiniones ideológicas radicales. El texto añade la nacionalidad del capitán, indio, y con eso se cae la mezcla de ruso y ucraniano que llevaba dos páginas circulando.
Qué se ha sabido
El dato gordo llega con fecha.
3 de octubre, machinaexdeus copia el despacho: el copiloto señalado es
ciudadano omaní y, según el WSJ citando a personas familiarizadas con el asunto, ya había sido apartado de volar por sus ideas. El capitán es de nacionalidad india. Antonio estrada lo suelta sin adorno: que es todo un montaje y malo. bocadRillo responde que eso cuadra bastante.
morritos perfectitos pega un tuit que le pregunta a una IA si sería «extremadamente anormal» que en una recuperación brusca de morro a
16.000 pies no se desplegaran las mascarillas de oxígeno. El tuit va firmado por @Rabbi Jeff y pide respuesta concisa, sin propaganda. Rory B Bellows pega otro del mismo autor, con un «We deserve better psyops» que resume el cabreo de una parte del hilo con el guion. Y Asurbanipal trae el de @Spanish Revolution, con la lista: copiloto radicalizado, capitán apuñalado, caída imposible, pasajeros convertidos en superhéroes y el primer ministro recibiendo al héroe ensangrentado horas después. Remata: que al menos podían haber pagado a un guionista mejor.
Tails mete un matiz técnico que nadie discute: quien estabilizó el avión era piloto, y los demás no lo estabilizaron porque no sabían. En el otro frente, autsaider pone cifra:
más de un millón de milicianos bajo órdenes de Teherán repartidos por otros países y cientos de ataques cada año.
La lista de falsas banderas
Nico se extiende y recita el catálogo: los soldados alemanes disfrazados con uniformes polacos para justificar la invasión, el acorazado Maine en La Habana, los saudíes del 11-S y el ataque posterior contra Afganistán e Irak. Para el capítulo iraní enlaza
el informe sobre Stuxnet y las centrífugas de Natanz, y cierra con que él no habría querido estar en ese avión.
Dónde está la bronca
La pelea de este tramo no es sobre el avión, es sobre Irán. GM:KL&33 abre fuego: «Y esas barbaridades las dices en base a qué». Pega enlaces de Wikipedia sobre países que han atacado a Israel y sentencia que, mientras tanto, en el mundo real Israel responde con precisión quirúrgica. «Bien por Israel», añade, y saca los 40 años de ataques. Nico le contesta con cronología: primero el ataque a las instalaciones nucleares, luego la muerte del liderazgo iraní y las niñas del colegio, y solo después los misiles. GM:KL&33 le devuelve que el sesgo lo tiene el otro y que son él y cuatro más diciendo lo mismo.
duf28 no se mueve: los pasajeros podrían ser actores, «los datos de flightradar son hackeables» y el Mossad es capaz de mucho más. pepetemete le pone el espejo: con la lógica del foro, esto también puede ser una falsa bandera de Irán para que parezca de Israel, y así sin acabar. Discordante rompe el bucle por el lado práctico: «Es una jugada arriesgada para ser una falsa bandera», explica que no hace falta mucho para poner un avión en trayectoria irrecuperable, y añade que un avión estrellado con cientos de personas no es buena propaganda en el clima actual. autsaider deja la pregunta colgando: cómo va a vencer a Irán que la nukeen. Nadie la responde.
La otra disputa es sobre quién va a los mandos. Demonio de Tasmania se cachondea de la combinación de nacionalidades. Jardinero Fiel defiende la vía militar: las aerolíneas pagan el doble a un piloto de fuerza aérea porque tiene más conciencia y ha pasado un entrenamiento que otro no pasa, y recuerda el caso del avión estrellado en los Alpes. Vorsicht aporta experiencia propia: en un vuelo que hizo, los de delante dijeron a la azafata que eran pilotos y les dieron trato especial.
Al final del tramo aparece un mensaje con descalificaciones hacia migrantes. El hilo no lo sigue.
Qué cambia respecto a antes
La puerta blindada, que ocupó la entrega anterior, desaparece sin respuesta. La teoría del ruso y el ucraniano a los mandos se cae con el informe. Lo nuevo es el frente técnico de las mascarillas de oxígeno a
16.000 pies y la identificación del copiloto atribuida a prensa estadounidense, con un veto previo de su país que nadie del hilo esperaba. Los tuits toman el relevo de los datos de rastreo: lo que se pega ahora son capturas que se ríen del guion.