Del «tardeo de EGB» a la residencia: el hilo se radicaliza
El hilo sobre la discoteca de Zaragoza que se quedó vacía en Halloween ya no va de una fiesta sin público. En este tramo, la conversación se parte entre los que buscan culpables demográficos, los que añoran otras épocas y los que directamente proponen cambiar de negocio. Un forero lanza la idea más repetida: «Que prueben a abrir una residencia de ancianos. No les van a faltar clientes». Otro remata: «Las discotecas son los nuevos videoclubs».
Qué se ha sabido
No hay cifras nuevas ni fuentes externas. Lo que aparece son diagnósticos y alguna que otra teoría. Un participante sostiene que el problema es de hábitos: «Ahora la moda es ir a conciertos multitudinarios», y lo atribuye a «rituales gregorianos» que, según él, explicó Moisés. Otro apunta a la competencia de las aplicaciones: «Hoy se liga por app». Y un tercero describe el cambio en el ocio: «Ya no hay bares para que la gente esté de pie. Todos tienen mesas».
La demografía vuelve al centro. Un forero afirma que «los 3 millones se acumulan sobre todo en Madrid, Barcelona y grandes ciudades». Otro lo resume: «Simplemente, allí no queda ni dios». Y un tercero avanza una predicción: «Cualquier forma de ocio dirigida a españoles menores de 25 años es como vender neveras en el polo norte y está condenada a desaparecer».
Un tuit que se comenta aquí se cuela en la conversación, aunque no aporta datos nuevos.
Dónde está la bronca
El choque ya no es solo entre modelos de ocio. Ahora entra en terreno demográfico e identitario. Una parte de los participantes sostiene que la población joven autóctona ha caído y que eso explica el cierre de locales. «La actitud y la mentalidad de la mujer española actual ha sentenciado al ostracismo a toda dos generaciones», llega a decir uno. Es una opinión atribuida, sin datos que la respalden.
Otros foreros llevan el argumento a un terreno hostil hacia colectivos migrantes. Un participante afirma que «los nuevos españoles no les va el rollo anglosatánico de esa fiesta», y otro añade que «el 50% o más de los españoles por debajo de 40 son de alguno de los anteriormente mencionados orígenes». Son afirmaciones sin respaldo que el hilo reproduce sin cuestionar.
Frente a ellos, hay quien defiende que el problema es de precio y de modelo. «En esas zonas los cubatas rondaban siempre entre 3-4€ según lo que pidieras y no pagabas entrada», cuenta un forero con experiencia en discotecas rurales de Extremadura. Y otro añade: «No se adaptan a los nuevos tiempos: el abrevadero por fuera, meter moneda y grifo».
La bronca también entra en el terreno de la nostalgia. Un participante sentencia: «La España que todos conocimos de niños y de jóvenes ya no existe». Y otro responde con ironía: «En moros y cristianos se ve y se liga más. Esa sí que merece la pena».
Qué cambia respecto a antes
El debate sobre el «tardeo de EGB» y los gimnasios queda atrás. Ahora la discusión se ha radicalizado: ya no se discute si el ocio nocturno está muerto, sino quién lo ha matado. Las teorías demográficas se mezclan con opiniones hostiles hacia colectivos migrantes y con nostalgia de una España que, según varios, ya no volverá. La predicción más repetida: el ocio para menores de 25 años está condenado a desaparecer. La propuesta más aplaudida: reconvertir las discotecas en residencias de ancianos.