Ni asalto ni secretas: el hilo se queda en la teoría del montaje
El asalto no llega y nadie trae una sola pelea. El hilo, que llevaba toda la noche con los prismáticos puestos, se pone a buscar infiltrados, a pegar tuits de la acampada y a comparar Sol con agresiones de otras ciudades. Cuarenta mensajes en un solo día, 30 de septiembre, y ni un vídeo de hostias.
Qué se ha sabido
cortatijeras pega un tuit de Izquierda Revolucionaria: «Ambientazo en la Puerta del Sol. Después de decidir que NOS QUEDAMOS, sentimos una fuerza arrolladora. No al decreto farsa. A por la huelga general». A partir de ahí, el hilo deja de mirar la plaza y empieza a mirar a los que están dentro.
Indignator23 aporta un enlace de 20minutos sobre la agresión a un grupo de militares en Berriozar (Navarra) durante la final del mundial del 19 de julio. El texto que pega dice que la investigación de la Policía Foral y la Guardia Civil concluye que el ataque lo ejecutó «un entramado perfectamente organizado que realizó un señalamiento previo de las víctimas». El forero lo usa para atacar a los acampados.
En el tramo se cuelga también este vídeo,
, y un tuit que circula sin más
. Máximo Décimo Hispanio va soltando tuits a pares: uno con las «reivindicaciones de los acampados» y otro burlón sobre los que están en la plaza. Que la boca de metro siga cerrada «días y días» reaparece en varios mensajes, sin cifra nueva.
Dónde está la bronca
La pelea de este tramo no es de calle, es de relato. quartz discute con quien se ríe de los acampados:
por intentar insultarlos terminas menospreciando a gente vulnerable, dice, y añade que quien ayuda a alguien que vive en la calle solo para aumentar seguidores no tiene empatía ninguna. En el otro lado, hay quien responsabiliza directamente a los acampados de agresiones como la de Navarra y pide «mano dura» para lo que llama mugre.
El segundo choque es el del montaje. Vanatico abre la veda de los infiltrados: cree que aquello está «plagado de secretas» y suelta la anécdota de un amigo que los detecta por las zapatillas —siempre deportivas buenas, de balonmano, las Munich—. quartz le da la vuelta a todo:
esto de las redes es muy falso, es lo mismo que la tv, cuatro gatos programando a todo un país. TAMBOR el conejo lo cierra: «Menuda farsa todo». Pollepolle, ante una foto de la plaza, sentencia dos palabras: «Eso es IA».
Y aparece una tercera lectura, la del calendario. MapacheEnfurecido avisa de que el estado de emergencia que no se declaró en Ceuta acabará declarándose en Madrid. El Bebé Lejías sostiene que si están ahí es porque se lo permiten, que los cuerpos policiales solo despejarían la plaza si alguien se lo ordena. Nadie aporta un solo papel que sostenga nada de esto.
Cygnus Saint le da otra vuelta al papel de los convocantes: los que iban a venir «se quedaron en casita». Covaleda opina que los supuestos ultras tenían cosas mejores que hacer que resolverle la papeleta a los políticos de la comunidad.
La teoría del infiltrado, paso a paso
Es lo que más recorrido tiene en el tramo. Primero, la sospecha de que hay agentes de paisano entre los acampados. Después, el método casero para detectarlos. Luego, el salto al revés: si hay infiltrados, alguien está dirigiendo el cotarro y no precisamente para defenderlo. quartz habla incluso de «rituales» en la plaza y remata con una idea que resume el tramo:
no importa en lo que tú creas, sino en lo que ellos creen. Tubiegah intenta frenar el carro diciendo que eso no es ni Sol ni el metro de Madrid, pero nadie le sigue el hilo.
Qué cambia respecto a antes
Lo anterior se cerró con la pregunta de cómo había ido la noche y sin una sola escena. Aquí se confirma que no hubo nada: la pelea pronosticada no se cumple y el hilo la sustituye por agresiones de fuera —Navarra, 19 de julio— y por tuits de la propia acampada. Entra un asunto nuevo, el del infiltrado y el teatro financiado, y se afianza otro: el de si esto es una farsa montada entre unos y otros. La estación sigue cerrada y el comercio sigue sin clientes, pero de eso ya casi no se habla.
Al final, el tramo se queda sin respuesta. Ni asalto, ni detenidos, ni pelea. Solo un montón de mensajes buscando al titiritero.