El juicio del caso Bélgica se fija para enero de 2027
El hilo pega un volantazo. Un forero deja las fechas exactas del juicio que está detrás de todo esto: los días
13, 14, 15 y 18 de enero de 2027 en la Audiencia Nacional. A partir de ahí, la discusión sobre si las excursiones son obligatorias o voluntarias se convierte en un campo de batalla.
Qué se ha sabido
ATARAXIO aporta la información más concreta que ha aparecido en el hilo: el juicio contra los dos profesores del IES Ítaca de Zaragoza por la muerte del alumno Mario Conesa (17 años) se celebrará en la Audiencia Nacional los días
13, 14, 15 y 18 de enero de 2027. Según su relato, los hechos ocurrieron el
13 de marzo de 2022 durante un viaje de estudios/Erasmus+ en Hasselt (Bélgica), cuando el menor se encontraba gravemente enfermo con fiebre alta, dolor de oídos, garganta y muscular. La acusación sostiene que los docentes lo dejaron solo en la habitación del albergue mientras el resto del grupo y los profesores se marcharon. La Fiscalía y la
familia hablan de homicidio por imprudencia profesional grave.
El mismo forero enlaza una búsqueda sobre Mario Conesa y deja caer una teoría: «la causa de la causa es la causa del mal causado», y responsabiliza a los padres por haber dejado ir al chaval enfermo. No aporta fuente para esa parte.
También se cuela un vídeo de YouTube que se comenta de pasada, y un enlace a una noticia de Heraldo sobre los profesores acusados.
Dónde está la bronca
El choque vuelve al mismo sitio: si las salidas fuera del centro son obligatorias para el profesorado o no. Quark24 insiste en que el profesor puede no programar la actividad y, si no la programa, no va. Cita el Reglamento de Régimen Interno (RRI) como prueba de que existen protocolos, pero que no imponen la obligación. Hic Sunt Dracones le rebate con tres puntos que repite como un martillo: que el reglamento no se llama así en toda España, que no regula obligaciones laborales y que las salidas sí son obligatorias. Quark24 responde que el nombre varía según la comunidad y que el reglamento regula protocolos de actuación si se dan esas salidas, pero que no las impone.
Ruycam terció para explicar que las actividades extraescolares se cubren con voluntarios y que no son obligatorias. Hic Sunt Dracones contraataca: que se pidan voluntarios no las convierte en no obligatorias. Y añade que los profesores quieren el viaje gratis y cobrar un extra.
El tono se degrada. Quark24 y Hic Sunt Dracones se enzarzan en un intercambio de descalificaciones personales que ocupa buena parte del tramo. Se acusan de no saber leer, de ser unos muertos de hambre y de no tener formación. Las citas literales de esos mensajes no se reproducen aquí por respeto a las normas del foro.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el caso de Bélgica se contaba de memoria y sin fuentes. Aquí aparecen por primera vez fechas concretas del juicio y un relato con nombre y apellidos del alumno fallecido. También entra en escena el argumento de que la culpa es de los padres por dejar ir al chaval enfermo, una tesis que hasta ahora no había salido.
La predicción que se lanza: si el juicio acaba en condena, el mensaje será que acompañar a un alumno puede costarte años de tu vida. Si hay absolución, el argumento de la desprotección pierde fuerza.
Experiencias y cálculos que se cruzan
dragon33 cuenta que una hija menor de un amigo suyo ha venido de viaje con ellos y que él la vigilaba como un guardaespaldas. También relata que a su hijo, con 16 años, los profesores lo dejaron suelto por
Madrid con una hora de regreso. «Cuando mi hijo que conoce Madrid porque yo tengo piso allí me lo dijo no me sentó nada bien», escribe.
Quark24 calcula que la mayoría de los profesores no programan jamás salidas fuera del centro. Ruycam añade que el profesorado no cobra dietas por esos viajes y que el argumento de que se van gratis es de aurora boreal.
Michael Faraday pregunta, irónico, si lo de trabajar gratis en la privada es broma. Conmigo no recuerda que los colegios son democráticos y que no hay razón para excluir a nadie del viaje de estudios. Gorroto se queja de la burocracia: firmar veinte papeles por una excursión al museo.