El hilo se enciende: del 'teléfono rojo' al cinturón de seguridad
La conversación pega un giro brusco. De discutir quién debe dimitir se pasa a preguntar por qué un tren de alta velocidad depende de que alguien tenga un mal día. Y de ahí a los cinturones, los enchufados y una polémica religiosa que aparece de la nada.
Qué se ha sabido
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El Debate sobre un concejal de Comuns en Sant Cugat que entra en cólera al rezar el padrenuestro por las víctimas de Toledo. El hilo lo comenta con sorna:
«¡Qué desconsiderado el párroco! ¿No se da cuenta de que puede haber podemitas entre las víctimas?». A partir de ahí, alguien enlaza
un texto sobre masonería e izquierda y suelta que
«toda la izquierda está dentro de las logias». La deriva religiosa se come tres mensajes.
En lo técnico, un forero pregunta si no sería aconsejable poner cinturones en los trenes. Le responden con un argumento que cita papers de PubMed: a alta velocidad el cinturón no aporta nada y puede ser contraproducente. Otro añade que lo más seguro es ir de espaldas al frente, como en transportes militares. Y un tercero remata:
«Sería como repartir paracaídas entre los usuarios de los aviones».
Sobre el LZB caído, un mensaje lo compara con circular ciego:
«el tren necesita 3kms para frenar desde 200kms/h y la vista del maquinista no alcanza más que unos cientos de metros». Pregunta cómo es posible que los maquinistas aceptaran marcha normal sin LZB. Otro responde que el BSL existe como respaldo, pero que sus tramos son más grandes y por eso los dos trenes colisionados ya estaban en el mismo. Y un tercero sostiene que la «esperanza» era que el Iryo volviera a velocidad normal antes de que llegara el otro tren.
Aparece un tuit de
que se comenta de pasada. Y otro enlace,
Religion en Libertad sobre la polémica del padrenuestro en el Ayuntamiento de Barcelona.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en tres frentes. El primero es el político de siempre: un forero acusa al PSOE de reescribir la historia con el Prestige y la guerra civil, y otro le responde que el PP también recortó. La discusión deriva a una lista de casos con dimisiones fallidas. Un participante matiza caso por caso:
«El prestige no causo bajas civiles. Debio dimitir por indecision». Otro corrige que en Madrid Arena no hubo responsabilidad política directa. Y un tercero zanja:
«Como los del PP no dimiten, le perdonamos todo al gobierno».
El segundo frente es el técnico. Un forero sostiene que Adif está lleno de enchufados:
«desde el director hasta la de la limpieza están enchufados». Otro añade que meter a gente del partido en lugar de técnicos fabrica catástrofes. Y un tercero pide un «teléfono rojo» para emergencias, como último recurso si todo falla. La pregunta de fondo:
«no se entiende hoy en día algo tan delicado como la alta velocidad pueda llegar a depender de si alguien tiene un mal día o un despiste».
El tercer frente es el religioso. Un forero enlaza un texto sobre masonería y suelta que la izquierda es una agenda masónica. Le contestan con sorna y el hilo se enreda en la Constitución de 1978 y el Foro de Davos. La cosa se calma cuando alguien vuelve a los trenes.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era político: quién dimite, quién recortó. En este tramo entra la técnica de verdad: cinturones, frenada, BSL, enchufados. La pregunta que sobrevuela ya no es quién es culpable, sino cómo un sistema tan delicado depende de una cadena humana. Y se cuela una polémica religiosa que no tiene nada que ver con trenes pero que enciende el hilo igual.
La predicción que falló: alguien dijo que ADIF avisó a los trenes de detrás. Otro lo puso en duda. El hilo no lo resuelve.