Audios filtrados y el sistema LZB: la bronca se enciende
El hilo vuelve a saltar con la filtración de los audios del operador. En menos de un día, las grabaciones están en todos lados y los mensajes se cruzan entre los que creen que el sistema está diseñado para fallar y los que apuntan al maquinista. La discusión se envenena con acusaciones políticas y comparaciones con otros accidentes.
Qué se ha sabido
La filtración de los audios del operador se ha producido en menos de
24 horas. Varios mensajes lo señalan como algo sospechoso: «Apena 4 horas después se han filtrado los audios... raro raro raro...», escribe un forero. Los audios se han emitido en el programa Horizonte, y otro participante comenta que en ellos se nota que el operador «es joven y no tiene seguridad al dar las instrucciones».
En el plano técnico, se insiste en la falta de sistemas de localización y alerta. Un mensaje compara: «puedo controlar donde esta mi vehiculo por gps, puedo poner a cualquier objeto un airtag y saber donde esta y adif es incapaz de tener localizados todos los trenes». Otro añade que «un coche de 15000 € tiene sensores por todos los lados que te guarda la distancia» y se pregunta por qué un tren de alta velocidad no tiene esos sistemas. La conclusión que se repite es que «si los trenes carecen de sistemas automáticos y locales para que mantengan su distancia, el sistema está diseñado para fallar».
Aparece un vídeo de YouTube que se comenta en el hilo:
. No se detalla su contenido, pero se usa como apoyo a la tesis del fallo sistémico.
También se menciona el accidente de Wenzhou (China, 2011): «40 muertos y 172 heridos» y se compara con la situación actual. Y se aporta el dato de que en la misma línea hubo otro accidente del que «aun no se saben muchas cosas».
Dónde está la bronca
La discusión se parte en dos trincheras. Por un lado, los que sostienen que el sistema está diseñado para fallar y que la responsabilidad última es política. Un mensaje lo resume: «El sistema falla estrepitosamente, la última decisión está en manos de un crío, y tenemos que creer que la culpa es del crío. No del mantenimiento del sistema, no de la falta de más sistemas de seguridad, no de quien puso al crío ahí». Otro añade: «la rapidez con que filtraron para colgarle el muerto a otro cuando en la misma línea hubo otro accidente del que aun no se saben muchas cosas».
Por otro lado, los que apuntan al operador o a la maquinista. Un forero afirma: «si hubiese arrancado el tren no hubiese habido hostia» y especula con que olvidó algún paso en el proceso de arranque. Aunque matiza: «ella no tiene culpa de la hostia... pero se van sumando errores tras errores hasta que llueven los muertos». La discusión sobre si la maquinista sabía arrancar el tren se cruza con comentarios sobre su género, que son respondidos: «donde hay una mujer siempre tiene que tener ella la culpa. Se os ve el plumero».
La política se cuela con acusaciones directas al ministro de Transportes y al PSOE. Un mensaje dice: «Llevamos 8 años de rojos al cargo del ministerio de transportes, con el anterior ministro en la cárcel, pero los rojos no tienen ninguna responsabilidad que en el mismo año haya habido dos tragedias con más de 100 muertos». La respuesta no se hace esperar: «Es injusto que 200 muertos ensucien el currículum implecable del ministro Puente».
También hay quien introduce la teoría del sabotaje: «SUENA COMO UN SOFISTICADO ATAQUE A INFRAESTRUCTURAS... POSIBLE SABOTAJE INFORMATICO... ATAQUE CON ALGUNA SEÑAL ELETRONICA DISRUPTORA». Sin pruebas, como se encarga de recordar otro participante.
Qué cambia respecto a antes
La filtración de los audios se convierte en el nuevo detonante. La discusión sobre la edad del operador pasa a un segundo plano y el foco se pone en la cadena de errores y en la responsabilidad de los mandos. La predicción de que el sistema está diseñado para fallar se refuerza con ejemplos como el de Wenzhou y con la comparación con los ascensores: «los ascensores de mi bloque... no se mueve si tanto la puerta exterior como la interior no estan perfectamente cerradas... Pero con los trenes de alta velocidad parece ser que el rigor no es tan riguroso».
Entra con fuerza el debate sobre la formación del personal: «si pagas cacahuetes, tendrás monos», dice un forero. Y se cuestiona la subcontratación: «esperate que no estuviera subcontratado y pusieran a un auxiliar administrativo a hacer esas funciones».
La teoría del sabotaje gana adeptos, aunque sigue sin pruebas. Y la política se encona: las acusaciones al ministro y al Gobierno se mezclan con defensas irónicas y ataques personales que derivan en insultos.