Cientos de radicales en Menorca y el hilo ya espera Bilbao
El hilo suelta Mahón y se pone a mirar el calendario. En este tramo no llega ningún parte nuevo de la isla: ni detenidos, ni heridos, ni cifra distinta de la que ya se manejaba. Lo que entra es
un enlace de Libertad Digital del 23 de octubre que habla de «cientos de radicales» cercando la furgoneta de Abascal, y a partir de ahí dos vídeos de YouTube y dos capturas sin pie que nadie discute y todos usan como munición. La conversación ya no está en lo que pasó. Está en lo que viene.
Qué se ha sabido
Poco, y con hora. La única novedad con fecha es el enlace del
23 de octubre, que sube la cifra a
cientos de radicales frente a lo que se venía manejando en el hilo. El resto de datos que aparecen son de agenda: EXTREME DERROITION avisa de que empieza
otro acto de Vox a las 12:00 y pregunta si habrá jaleo; el mismo forero apunta más lejos, a
pasado mañana, con Vito Quiles en Bilbao, y pronostica bronca. Nadie aporta detenidos, heridos ni nota oficial. Uno de los dos vídeos que se cuelgan en el tramo:
El único cálculo que se estrena es de Cerdo capitalista:
dos meses por delante en los que, según él, la izquierda buscará la polarización mientras se presenta como la parte pacífica.
Dónde está la bronca
Hay tres peleas a la vez.
La primera es la del calendario. Máximo Décimo Hispanio cambia el eje y se pregunta si no hay un solo sitio donde Abascal pueda dar un mitin tranquilo; le parece excesivo que se líe siempre en el mismo nombre. Ahí entra Balbo con la sospecha que va a recorrer toda la página:
cientos de radicales no se juntan solos, sostiene que «alguien» los lleva de un sitio a otro donde hay mitin de Vox. CasaEstado lo remata con su lectura del cálculo: el objetivo del Gobierno sería potenciar a Vox para repartir el voto y debilitar la futura coalición. Cerdo capitalista lo desarrolla: rodear a Vox de violencia para que la sociedad lo asocie con violencia.
La segunda pelea es la de las equivalencias, y es la que gasta más mensajes. Rebel6000 defiende que violentar, amenazar o incendiar una sede socialista es más grave que cercar una furgoneta, y añade el cerco de más de un año a la casa familiar de un vicepresidente y una ministra. Nicors le contesta por dos vías: duda del incendio —dice que habría que ver quién lo hizo y si no es un bulo— y marca la diferencia en que allí eran vecinos y aquí, según él, organizaciones pagadas con dinero público. Rebel6000 vuelve: los que cercaron esa casa venían organizados desde Madrid y se iban relevando. No rectifica nadie. Son dos relatos que no se tocan.
La tercera es si tanta agresión renta.
Sr Julian lo tiene claro: «Los «demócratas» retratándose. Mejor, más votos para VOX». Ricardo-Barcelona lo reduce a un eslogan:
mayor presión, más votos. Ludovicus, en la misma línea, sostiene que le están haciendo la campaña gratis a Vox. Enfrente, rondo reprocha que el partido no responda. Y en medio, Mr. Sandman con la ironía: si sembraran odio no pasaría nada, porque recoger lo sembrado implica trabajar.
Por debajo de todo, la voz que intenta poner orden. vegahermosa escribe que cualquier violencia es deleznable, se la hagan al PSOE, al PP o al señor del segundo piso, y que en un Estado de derecho las normas las cumplen todos. Se lleva un «+1 opino igual» y el hilo sigue como si nada.
Qué cambia respecto a antes
Que el 36 se aparca. La referencia histórica de este tramo no es Calvo Sotelo: es el partido nazi y sus SA, que Rigreor trae para explicar que primero se organiza la violencia y luego llega la reacción. Vlad_Empalador mantiene la cuenta de Falange y las Juventudes Socialistas, pero ya nadie discute fechas de julio.
Cambia también el objeto del miedo. Ya no es la furgoneta: es el siguiente mitin. La pregunta que ordena el tramo es cuánto falta para Bilbao y en qué queda.
Y entra un asunto nuevo, sin pruebas y sin nadie que lo respalde con datos: un participante desliza que la presión sirve para que quien vaya a votar lo «incorrecto» se quede en casa o vote por correo, y deja caer una sospecha sobre el recuento. Nadie la secunda. Otrasvidas, que firma el pronóstico más repetido del tramo, apuesta a que la izquierda va a atravesar el Rubicón y espera que sin consecuencias irreversibles.