El foro celebra la sentencia pero duda de los 530 euros
El hilo arranca con una celebración casi unánime de la sentencia.
«Un hito histórico en la judicatura», escribe uno. Otro pide el nombre del juez
para meterlo en el salón de la fama burbujeril. La primera página es un desfile de felicitaciones al dueño del coche y al tribunal. Pero según avanzan los mensajes, la cosa se parte: unos empiezan a dudar de la versión oficial y otros se enganchan a la bronca sobre si los
530 euros se cobrarán alguna vez.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces ni noticias nuevas. Los mensajes diseccionan la sentencia conocida. Varios participantes repiten el dato clave: la pena de
dos años y dos meses se sustituye por la expulsión del territorio con prohibición de entrada durante
cinco años. Un forero, silverdaemon, resume el fallo: el juez creyó la versión de la víctima de que las lesiones en los nudillos fueron por el forcejeo defensivo, no por los puñetazos que recibió el condenado. A partir de ahí, euriborfree hace el cálculo práctico: si el condenado es irregular, no tiene cuenta ni nómina que embargar, así que
«los 530 euros solo están en el papel». Y añade la guinda:
«ojo que no venga Hacienda a pedir su parte de esos euros imaginarios».
Dónde está la bronca
La división llega cuando se cuestiona el relato. Peritta no se cree nada:
«No me creo que alguien se deje la riñonera, con dinero, llaves, datos bancarios y tal y cual, en coche». Tampoco se cree que Argelia no admita a sus irregulares de vuelta. CASUAL(MENTE) va más allá y sostiene que el dueño del coche es
«portero de discoteca, miembro destacado del mundo del hampa o mafioso random», y que este tipo de gente tiene igualas con buenos abogados. Pececito también ve gato encerrado:
«debía ser pariente del juez, porque evidentemente lo que se hizo en los nudillos fue él a resultas de su violencia excesiva». Frente a ellos, la mayoría defiende al juez y al propietario. Bonté apunta que lo único chungo es la pasta que ha costado arreglarle, y sugiere que si le hubieran dejado con la tocha torcida y sin dientes, habría sido perfecto como disuasión. Black Jack incluso apuesta:
«20 euros a que al juez le robaron en el coche como mucho un mes antes de dictar sentencia».
Qué cambia respecto a antes
La novedad es que la conversación abandona la sentencia en sí y se mete en dos charcos nuevos. Primero, la identidad del dueño del coche: de héroe espontáneo pasa a sospechoso de ser un profesional de la seguridad o del hampa con abogado de confianza. Segundo, el destino de los 530 euros: nadie cree que se cobren. También aparece la sospecha de que el juez sea hombre y no mujer, con una apuesta de por medio. Y algún forero cuenta experiencias personales de peleas antiguas que ya han prescrito.
La experiencia personal que calienta el hilo
Willowow cuenta que hace años él y un colega se enfrentaron a una cuadrilla que intentó robarles y que acabaron en el hospital.
«Disfruté como un gorrino dejándolos para ingresar en el hospital. A alguno no le quedaron ni dos dientes en la boca», escribe. Lamenta que aquellos delitos ya hayan prescrito y que no pudiera recibir indemnización. Su mensaje recibe respuestas entre la complicidad y la advertencia de que ese tipo de justicia por mano propia también tiene consecuencias.
Lo que queda en el aire
El hilo sigue sin resolverse. Unos piden que la sentencia cree jurisprudencia; otros dudan de que el condenado pague nunca. La discusión sobre si el dueño del coche es un ciudadano normal o un profesional con abogado de confianza queda abierta, sin pruebas más allá de la intuición de unos cuantos.