El hilo da el salto a la familia: casi nadie sacrifica a los suyos
El tramo arranca con una objeción y acaba con una lista de nombres. Alguien pregunta por qué tendría que ofrecer nada por algo que, a su juicio, debería resolver la propia naturaleza. Y la tanda se cierra cuando un forero pregunta a otro si hay alguien a quien quiera, después de que este haya enumerado a los familiares que estaría dispuesto a sacrificar. Entre medias, tres peleas: qué cuenta como sacrificio, quién debe pagarlo y a quién se llama nativo.
Qué se ha sabido
Aquí las cifras son de fabricación casera y cada una sale de un mensaje.
Gaius Appuleius sostiene que la tercera opción «es la realidad de 2026»: los españoles ya trabajan
más de medio año para el Estado a cambio de casi nada y quien tenga menos de 50 años, si llega a pensión, se queda con una miseria. No da fuente.
Tails hace su propia previsión: mucha gente diría que no le toca a él, y los mayores de
80 años elegirían tener 80 años.
El cálculo más detallado lo firma
sociedadponzi: un
50% de mujeres, un
5% de hombres gays —dice que se queda corto—, un
15% de migrantes que querrían traer a toda la familia y un
30% de hombres sin un duro. Filtrado por edad e iniciativa, concluye, queda un
5% de interesados. Otro participante remata con un
14% de sinceros frente a un
86% de mentirosos, cifra que no respalda con nada.
Junto al debate circula un vídeo de YouTube con la etiqueta
y una
imagen de personas refugiadas que se usa para discutir la palabra «inmigrante».
Dónde está la bronca
Primera pelea: si esto va de sacrificios o de deseos. Un participante lo plantea como test —dice que el hilo sirve para separar a quienes de verdad les importa la
inmigración de quienes solo ladran— y pide ejemplos concretos para que la gente lo sienta en carne propia. Su interlocutor responde con «
Soy coherente. Pido un sacrificio», y él le corrige: «
Eso no es un sacrificio. Míralo de esta manera: si te produce placer no es un sacrificio». La discusión sube cuando pregunta si hay alguien a quien quiera y el otro contesta que sí, que a mucha gente llegada a su vida y hasta a algunos del foro.
Segunda pelea: quién paga. Casi todos los mensajes del tramo señalan a otro.
Llorón dice que se sacrifiquen los responsables, incluidos quienes votaron las políticas que critica y siguen en sus trece.
Ecce Cecilio rechaza el marco entero: las opciones le parecen una tontería, avisa de que no le conoce nadie y deja una salida personal — si todo sigue igual, venderá y se irá fuera de Europa.
Javito68 y
molodets echan en falta una casilla con la clase política y con los empleados públicos.
Gothaus y
Plvs Vltra apuntan a grupos concretos, y
EXTREME DERROITION lo asume sin rodeos: elige ser egoísta y añade su propio recuento de sinceros y mentirosos.
Tercera pelea: quién es nativo.
duf28 sostiene que al nativo lo moldea el terreno desde hace siglos y que mezclar poblaciones acabaría con las razas.
Caballero de la Tenaza le corrige con un matiz: él llama nativo al individuo, y recuerda que los españoles somos mezcla de todas las invasiones.
Peritta se sale por otro lado y exige cambiar el vocabulario: no son inmigrantes, dice, son refugiados.
Qué cambia respecto a antes
Lo simbólico se da por superado. Ya nadie discute si se renuncia a una tradición: la conversación se ha instalado en cuánto cuesta de verdad y quién lo paga. Y aparece un criterio nuevo que no estaba formulado así: el sacrificio se mide por el dolor que produce. Si algo te sale gratis, no vale. Bajo esa vara, el hilo se divide entre los que señalan a los políticos, a los funcionarios o a los que votaron, y los pocos que aceptan poner algo propio.
Oligofrenico repite que está dispuesto a vivir como sus abuelos,
Brokkr cuenta que ya perdió a sus padres y pregunta si eso no cuenta, y
Ecce Cecilio cierra su intervención con un «no» a hacer de mártir mientras los demás miran.
Pedro el Romano, por su parte, diagnostica que detrás del hilo solo hay egoísmo y ganas de conservar lo material. Con ese material, no hay casilla que cuadre.
El cálculo que ordena el hilo
Hay quien intenta ponerle números a la disposición ajena.
sociedadponzi reparte la población en bloques y concluye que solo un
5% de interesados estaría «en burbuja».
Tails añade su propio escenario: si la situación se diera, la gente diría que no se lo preguntarían a él solo y que alguno habría que lo hiciera.
Gaius Appuleius reduce todo a una tercera opción que, según él, ya es la realidad, y
AmericanSamoa contesta que nada te llega a cambio de nada.