El hilo abre el catálogo de escenarios del 27N al 29N
El hilo deja de hablar en abstracto y empieza a poner fechas, métodos y autores sobre la mesa. En menos de un día se acumulan las apuestas: coche bomba en una sede provincial, envenenamiento con repostería, ataque en un Primark de la Gran Vía, apagón masivo el 29N. La conversación se ordena como una quiniela y cada mensaje añade una casilla nueva.
Qué se ha sabido
El mensaje que abre el tramo concreta el **29 de noviembre**: un intento de bomba en un coche oficial en el que tenía que ir el presidente a un mitin. A partir de ahí llueven las propuestas. Para el **27 de noviembre** se apuntan dos: un coche bomba en la puerta de una sede provincial del PSOE, en Jaén o Granada, y un envenenamiento con Miguelitos de La Roda rellenos de curare. El **20 de noviembre** aparece como fecha alternativa para un ataque con dron o para una trifulca con inmigrantes. El **11 de noviembre** se cuela en un mensaje suelto. Y el **4 o el 8 de diciembre**, en el puente, se sitúa una explosión de tren con posterior aparición de una Torá y una furgoneta con símbolos judíos.
El repertorio de métodos se amplía: un tercer tren en un mes, un apagón masivo el 29N que suspenda las elecciones, un hackeo a la Tesorería de la Seguridad Social que impida pagar la extra a los pensionistas, un francotirador al salir del coche, un ataque con pistola en un mitin, una invasión migratoria con barcos de guerra apuntando a una ciudad, cazas volando bajo sobre Melilla, disturbios simultáneos en varias ciudades y estado de alarma durante meses. También se menciona un linchamiento en un funeral de estado y un ataque relacionado con la muerte de un inmigrante.
No hay enlaces, tuits ni vídeos en este tramo. Todo son mensajes de texto.
Dónde está la bronca
La discusión no es sobre si habrá atentado, sino sobre quién lo ejecutaría y con qué fin. Un participante sostiene que los servicios secretos marroquíes serían los ejecutores porque Marruecos es el segundo interesado en que el presidente siga en el cargo. Otro responde que eso es más propio de la derecha, y pone como ejemplo a Bolsonaro en Brasil. Un tercero apunta a grupos de ultraderecha como autores de un ataque contra inmigrantes. Y hay quien directamente descarta el atentado convencional y apuesta por disturbios y estado de excepción.
El choque más concreto es sobre la fecha. Un forero defiende que tiene que ser **un par de días antes** de las elecciones para que la maquinaria de propaganda lo amplifique. Otro responde que el puente de diciembre también vale. Y un tercero edita su propio mensaje al darse cuenta de que había leído mal y que las elecciones son antes: «Que no había leído antes de las elecciones. Pues cualquier día».
También hay un intercambio sobre el referéndum de la monarquía que se había prometido para antes del final de la legislatura. Alguien pregunta qué pasó con eso. Nadie lo responde.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo hablaba de escenarios posibles sin concretar fechas ni métodos. En este tramo se pasa a la lista cerrada: fechas con día y mes, métodos con nombre y apellidos, autores con nacionalidad y motivación. La conversación gana en detalle y pierde en cautela. La predicción del 29N como fecha clave se mantiene, pero se le añaden el 27N, el 20N, el 11N y el puente de diciembre. El abanico se abre, no se cierra.
El cálculo que nadie cierra
Un participante hace el razonamiento completo: si el atentado no ocurre, se debe a que el adversario es imprevisible; si ocurre, confirma la hipótesis. Cualquier resultado sirve. Otro lo resume en una frase: «Cada acusación es una confesión». La sospecha se ha vuelto un sistema que no necesita pruebas porque ya tiene marco.