El hilo se enreda con Franco, el PPVOX y un atentado de salón
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que siguen con el atentado simulado y las listas de agravios. Por otro, los que se enredan en una pelea sobre Franco, el PPVOX y el r78. Y en medio, un mensaje que resume la jornada:
«Un autoatentado de verdad no lo improvisa Sánchez un jueves por la tarde».
Qué se ha sabido
Nadie pega un enlace, un tuit ni un vídeo. Todo son opiniones. Un participante apunta que
«le llegarán balas por carta» y otro responde que eso ya está
«muy manido». Se menciona un supuesto sobre con balas que se habría enviado alguien a sí mismo, aunque no se aporta prueba. Otro recuerda un bulo anterior, el del sobre, y dice que
«ya lo desmintió hasta su propia parroquia».
Las fechas vuelven a aparecer:
el 26 de noviembre como día de un supuesto atentado en trenes, un
25 de noviembre con un asalto en Melilla, y un desalojo violento en Sol. También se habla de un posible «atentado de falsa bandera como el 11M» con bombas en el metro de Madrid. Nada de eso tiene respaldo documental.
En el plano electoral, alguien propone votar a
PPVOX para evitar «una dictadura bolivariana», y otro responde que votaría por «volver a tener una dictadura como la de Franco». Un tercero sentencia que
«el r78 es malo, pero una dictadura bolivariana es infinitamente peor».
Dónde está la bronca
La bronca se divide en tres frentes. El primero es el atentado. Unos sostienen que el Gobierno simulará un atentado o que habrá uno real contra algún ministro. Otros responden que eso es una película:
«No es fácil hacer eso y que nadie se entere», dice un participante, que recuerda que «son muy tontos» y que «esto no es una película». Un tercero apunta que un autoatentado requiere CNI, policía, forense, juez y prensa alineada, y que «con lo que se filtran hasta los whatsapps del comité federal a los dos días, eso es guano».
El segundo frente es el pasado. Un participante afirma que «teníamos una dictadura de ese tipo en el 36 pero media España con cojones la destruyó». Otro responde que «el PSOE dejó de ser socialista en 1974 en Suresnes». La discusión deriva hacia si el PPVOX es «la pata que anula a los Francos» o si votar a ese partido es la única forma de evitar una dictadura bolivariana.
El tercer frente es el institucional. Alguien ironiza con que el PSOE contrate a sicarios para asesinar a la jueza que investiga una de sus corruptelas, use a sus «títeres» en el Tribunal Constitucional para indultar a los condenados por los ERE —700 millones robados, según esta versión— y haya pactado con Bildu la liberación de asesinos de ETA. Ninguna de esas acusaciones está probada en firme. La réplica no tarda: «No, confundes churras con merinas. Lo que yo defiendo es la separación de poderes REAL».
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una teoría sobre un atentado simulado ahora se convierte en una discusión sobre cómo se fabricaría. Un participante lo llama
«atentado de salón»: «no hace falta pólvora, solo un balcón, dos tuits institucionales y cuarenta y ocho horas de mártir en portada. Coste cero, rédito infinito». Otro responde que «para eso tendría que ser persona, para empezar».
Entra un asunto nuevo: la posibilidad de que se detenga a alguien de extrema derecha con una escopeta de caza y que se le atribuya un plan para matar a Sánchez. «Con inventarse que detengan a alguien de extrema derecha que tenía una escopeta de caza y que ponía en algún foro o grupo que planeaba matar a Sánchez es suficiente», dice un forero. Nadie aporta prueba de que eso haya ocurrido.
También aparece una apuesta: «Venga 10 euros a que sí». Y una predicción concreta: «Opción 1- Autoatentado Pedro. 2- Atentado en trenes ordenado por Pedro, y suspende las elecciones. 3- Pedro ordena a sus empleados de la policía que maten a tiros a 6 inmigrantes negros/moro el día 26 de noviembre». Son hipótesis sin respaldo.
El hilo sigue sin resolverse. Nadie aporta una prueba. Nadie rectifica. Y la teoría del falso atentado, de momento, sigue flotando.