El hilo se enreda en el infinito de la deuda y el prepucio
El hilo ha pegado un volantazo. De discutir si Feijoo puede ganar se ha pasado a debatir si la deuda española es infinita, si el PP sube o baja impuestos y si Vox puede ser el partido más votado. En medio, un cálculo sobre el IVA y una comparación de sangrías electorales entre Zapatero y Rajoy. La bronca sigue viva, pero ahora con más cifras y menos ideología.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces ni noticias nuevas. Los datos que aparecen son los que aportan los propios participantes. Celenque compara las pérdidas electorales de Zapatero y Rajoy: **Zapatero perdió 59 diputados en su segunda legislatura** y **Rajoy hizo perder al PP 63 en su primera**. «Son ocho años de desgaste muy intenso del gobierno que no habían tenido lugar ni se han repetido después», escribe. Carajote asegura que el PP propone que **las pensiones nuevas no tengan pensión** y que se mantengan las actuales, pero que sigas pagando. Gutiérrez que le veo corrige a javac sobre Extremadura: «Acabo de comprobar, y en Extremadura han bajado los impuestos.....tanto sucesiones como tramos en el IRPF». Mr. Frost sostiene que **Vox no puede ser el partido más votado** porque «hay mucha gente en este país que quiere echar al Perro Sánchez y que ha asumido que tiene que ser junto a Vox, pero de ahí a votar mayoritariamente a éste, va a ser que no».
Dónde está la bronca
La bronca se ha movido a dos frentes. El primero es la deuda. Eltwa Tson sentencia que «la deuda da totalmente igual que suba o que baje. Es impagable». LuismarpIe responde con ironía: «la deuda española es como el infinito. Hay muchos tipos de infinitos pero algunos son más grandes que otros». El segundo frente es el PP y los impuestos. Carajote acusa al PP de subir el **21% de IVA** y añade que «según los subnormales del hilo el pp siempre es el bien». Gutiérrez que le veo le corrige con datos de Extremadura: «en Extremadura han bajado los impuestos.....tanto sucesiones como tramos en el IRPF». Carajote responde con un «Tienes razón» que zanja la discusión.
La bronca también salta con Vox. InKilinaTor acusa a Abascal de querer nacionalizar toda Latinoamérica y de proponer que la cuota de autónomos sea gratis para quienes no lleguen al mínimo, lo que según él atraería a millones de personas con derecho a todo. Mr. Frost rebaja esa posibilidad: Vox crece, pero no será el más votado. Ignatius añade que ya sabe lo que hará el PP con Vox tras las investiduras autonómicas y que no les votará: «Mi voto no va a servir para que Frijol haga su parte de la agenda 2030 y sus chorradas».
Qué cambia respecto a antes
El foco se ha movido otra vez. Ya no se discute tanto si Feijoo gana o pierde, sino si la deuda es infinita, si el PP sube o baja impuestos y si Vox puede superar al PP. La predicción de Celenque sobre Feijoo y Sánchez queda en segundo plano. Entra con fuerza la comparación de sangrías electorales entre Zapatero y Rajoy, y la idea de que el PP no revertirá las políticas del PSOE se refuerza con el cálculo del IVA. También aparece un asunto nuevo: el coste de las pensiones y la inmigración. Carajote sostiene que llevamos 28 años metiendo inmigrantes «supuestamente para pagar las pensiones» y que las pensiones siguen sin ser rentables.
El cálculo que desactiva el entusiasmo
El argumento aritmético sigue ahí, pero ahora se mezcla con la deuda. Eltwa Tson insiste en que la deuda es impagable y que da igual que suba o baje. LuismarpIe lo compara con el infinito. 4570+Garrett añade que «todo lo que sobre ira a pagar intereses de deuda. No sobra un puto euro en ninguna partida, o sea que da igual quien gestione». La conclusión que se extrae es que el votante no puede cambiar nada porque el presupuesto ya está asignado.
La experiencia personal que nadie rebate
Carajote cuenta que lleva 20 años cotizando y que exige que se le devuelva su porcentaje si no va a cobrar pensión. «O palmamos todos o nada», sentencia. Nadie le rebate esa exigencia. Tampoco nadie responde a su pregunta sobre cómo va a comerse «un país invadido y sin pensiones». El hilo sigue sin resolver si el voto de castigo sirve para algo o si, como dice Erio-Eleuterio, «quien pretenda escapar a esta mediocridad ya con atisbos de degradación lo que tiene que hacer es huir del país no ir a votar cosa que no le servirá absolutamente de nada».