Feijoo no despierta entusiasmo ni entre quienes quieren echar a Sánchez
El hilo se ha partido en dos desde el primer mensaje. La discusión sobre si Feijoo puede ganar o no se ha convertido en una pelea entre los que creen que el PP es una versión descafeinada del PSOE y los que sostienen que el único poder del votante es castigar al que gobierna. En medio, un asunto que nadie quiere tocar de frente: quién paga las pensiones.
Qué se ha sabido
No hay enlaces ni noticias nuevas en este tramo. Los datos que aparecen son los que aportan los propios participantes.
LuismarpIe repite hasta tres veces el mismo cálculo: el sistema solo admite tres vías de financiación,
reducir las pensiones, subir impuestos o seguir emitiendo deuda, y añade que la deuda tiene un límite porque el BCE acabará diciendo «hasta aquí».
Carajote cuenta que ha cotizado
20 años y exige que se le devuelva su porcentaje si no va a cobrar pensión.
fayser recuerda que Rajoy no quitó ninguno de los «disparates» de Zapatero y que hizo
la mayor subida de impuestos de la historia de España.
At4008 da una previsión: con Pedro Sánchez habrá «el Combo Infierno de las 3 a la vez»: reducir pensiones, freír impuestos y tirar de deuda.
Dónde está la bronca
La bronca estalla entre dos bloques. Por un lado,
At4008 defiende que el votante solo tiene un poder real: castigar al que gobierna. «Si gana Feijoo, Pedro Sánchez se va. No necesito saber nada más», escribe. Añade que hay mucha gente interesada en que no se use ese poder. Enfrente,
Carajote no acepta el argumento: si él no va a tener pensión, quiere que se le devuelva el dinero y que nadie cobre. «O palmamos todos o nada», sentencia.
core entra al trapo con dureza y acusa a At4008 de blanqueador, mientras reivindica que Rajoy no hizo bueno a Zapatero. La discusión sube de tono cuando
Carajote y
core cruzan descalificaciones personales que no se reproducen aquí.
fayser terció para dar la razón a Carajote con el argumento de que el PP no revertirá las políticas del PSOE.
Dj Puesto añade que los votantes de Feijoo son «igual de tolais» que los de Sánchez pero se creen diferentes.
Qué cambia respecto a antes
El foco se ha movido. Ya no se discute tanto si Feijoo gana o pierde, sino qué hará con las pensiones y con la deuda. La predicción de
Celenque de que Feijoo hará bueno a Sánchez y el siguiente hará bueno a Feijoo queda como marco general, pero ahora el debate se concreta en cifras: años cotizados, subidas de impuestos y el límite del BCE. También entra con fuerza la idea de que votar a Vox es un voto tirado si el objetivo es echar al PSOE.
At4008 sostiene que los escaños del PP cuestan menos votos que los de Vox y que, como van a gobernar juntos de todas formas, votar a Vox es «de tontos».
Corvo de Xallas propone lo contrario: votar a Vox «solo por joder» a todos.
Ponix resume el ambiente: «Da igual quien gane. España está en la mierda».
El cálculo que desactiva el entusiasmo
El argumento más repetido no es ideológico, es aritmético.
LuismarpIe lo expone sin rodeos: o se reducen las pensiones, o nos fríen a impuestos, o se sigue tirando de deuda. Y la deuda tiene las patas muy cortas porque un día el BCE dirá «hasta aquí».
fayser añade que la derecha hará lo que le digan desde Bruselas, igual que Rajoy, y que desde allí piden seguir aumentando la deuda para financiar la Agenda 2030. Menciona que ningún país de la UE tiene déficit cero y que Alemania y Francia lo tienen por las nubes. La consecuencia política es inmediata: si todos recortan, el voto de castigo pierde sentido.
Carajote lo lleva al extremo: si él no va a cobrar, que se devuelva lo cotizado y que los jubilados actuales se queden sin pensión. Es una posición extrema, pero explica por qué el discurso de la alternancia no enciende a una parte del electorado que se siente estafado por el sistema, no por un partido concreto.