El hilo se parte: aforamiento, Ábalos y el TC
El hilo arranca con un enlace de Vozpópuli y un tuit de Electodatos sobre la operación, y en menos de una página se lía. Unos creen que el escaño es un escudo; otros, que el Supremo la condena igual. La discusión se encona cuando entra Ábalos y, sobre todo, cuando aparece Pumpido.
Qué se ha sabido
El punto de partida es doble: el enlace de
Vozpópuli sobre la operación para aforarla y el tuit de Electodatos que da la noticia por última hora. Sobre esa base, los mensajes van soltando datos sueltos: que el Supremo tiene
poca carga de trabajo y resolvería rápido; que el precedente de Ábalos demuestra que el aforamiento no salvó a nadie; que una condena del Supremo podría acabar en el Constitucional y ahí Pumpido decidiría. También se cita el auto de apertura de juicio oral, que según un participante ya está dictado y que, a su juicio, deja el aforamiento sin efecto. Y se recuerda que el escaño no desaparece si el PSOE pierde: quien va lo bastante alto en la lista entra de diputada y mantiene el fuero.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Un bloque sostiene que el aforamiento es un blindaje real: el Supremo tiene poca faena, la condena llega en segundos y sin necesidad de pruebas, y si el TC la anula, Pumpido la salva. El otro bloque responde con Ábalos: el aforamiento no le sirvió de nada, y el Supremo ya ha mostrado criterios dispares según el caso. La discusión se encona cuando alguien introduce el auto de apertura de juicio oral: si ya está dictado, el fuero llega tarde. Ahí se cruzan los que creen que el PSOE prefiere jugársela con los magistrados del Supremo antes que con un jurado popular y los que replican que el Supremo también condena. El tono sube cuando se menciona el Constitucional: para unos, Pumpido es la garantía; para otros, la amenaza. Nadie rectifica, pero el debate se desplaza del blindaje judicial al cálculo electoral.
Qué cambia respecto a antes
Lo que en la página anterior era una hipótesis —el escaño como escudo— aquí se convierte en una discusión con nombres propios: Ábalos, Pumpido, el auto de apertura. Entra un asunto nuevo: la posibilidad de que el aforamiento llegue cuando el juicio oral ya está abierto, lo que para algunos lo invalida de raíz. Y aparece el cálculo del coste: si la operación resta cientos de miles de votos, el PSOE bajaría de 100 escaños, lo que a juicio de un participante solo se explica si Sánchez tiene un plan que no depende de las urnas. La predicción que se abre paso es que, si lo hace, no es por estrategia electoral sino por otra cosa.
El runrún de las salidas
Cuando alguien pregunta qué pasa si pierden las elecciones, la respuesta que se repite es República Dominicana. No hay confirmación, solo el runrún. Otro participante apunta que el escaño se mantiene aunque se pierda, y que eso es precisamente lo que buscan. La conversación deriva hacia si el PSOE se juega el todo por el todo en los tribunales o en las urnas, y ahí se queda, sin cerrarse.