Un forero relata tres casos de traslados para operarse en España
El hilo deja la teoría y se llena de casos concretos. Un participante cuenta que un trabajador suyo argentino trajo a su padre desde
Argentina, que le detectaron un problema cardiaco grave y que fue del avión al hospital para un by-pass doble. Añade otro: un cubano residente en Nicaragua al que su hijo, sin
nacionalidad española, trajo a
Barcelona para operarse de cataratas y volver después. Y un tercero que deja a medias. La conversación se enciende con estos relatos y con la discusión sobre el nombre oficial de la consejería de sanidad valenciana.
Qué se ha sabido
El mensaje que más recorrido tiene es el de un forero que dice tener
tres casos directos de personas que han venido a España específicamente para tratarse. El primero: un trabajador argentino cuyo padre, residente en Argentina, fue diagnosticado de un problema cardiaco grave y viajó a España para un by-pass doble. El segundo: un cubano que vive en Nicaragua y al que su hijo, sin ciudadanía española, trajo a Barcelona para operarse de cataratas; el hombre tiene
74 años y volvió después a Nicaragua. El tercero queda sin detallar.
Otro participante aporta el nombre oficial de la consejería valenciana: «Consejería de SANIDAD UNIVERSAL y Salud Pública». Lo hace para sostener que el PP y el PSOE son iguales en esto. Varios le responden que ese nombre se cambió al entrar el PP y que se eliminó lo de «universal», aunque el forero insiste en que se sigue atendiendo a todo el mundo. Enlaza a la web oficial de la consejería (
san.gva.es) para que se compruebe.
También se enlaza una convocatoria de Médicos del Mundo para una manifestación por la sanidad pública, aunque el enlace no se comenta.
Un forero que dice trabajar en un hospital afirma que no puede contar nada por secreto profesional. Otro cuenta que un médico de urgencias le dijo que la población crece sin freno y los recursos son los mismos, y que así la sanidad pública se va a la mierda.
El hilo se parte en dos cuando se discute si el problema son los pacientes o las leyes. Un participante sostiene que la culpa es de los políticos que lo permiten, tanto del PSOE como del PP. Otro responde que la culpa es del extranjero o de quien votó las leyes. Y un tercero sentencia: «No es tan difícil lo hacen todos los países del mundo».
Dónde está la bronca
La bronca estalla con el nombre de la consejería valenciana. Un forero lo usa como prueba de que la sanidad universal está en el ADN del sistema, gobierne quien gobierne. Varios le corrigen: el nombre se cambió y ya no incluye «universal». Él responde que se sigue atendiendo a todo el mundo. La discusión deriva hacia si el PP y el PSOE son iguales o no en esta materia.
Otro choque: unos piden exigir seguro privado o facturar y denegar la atención no urgente; otros responden que ningún padre con un hijo enfermo se queda quieto y que culparle a él es esquivar la pregunta de quién diseñó la regla. La propuesta de cobrar a los países de origen aparece otra vez, ahora con más desarrollo: un forero propone facturar a los sistemas sanitarios de origen y presionar en la ONU para que esos países eviten que sus ciudadanos viajen a tratarse. Nadie la rebate, pero tampoco se concreta.
La ironía recorre el hilo. Un participante celebra que se haya cambiado el nombre pero se siga atendiendo a todos. Otro se pregunta si solo es «hispanoamericano» el problema. Y un tercero sentencia que el tercer mundo no es un lugar, sino las personas.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era abstracto: si el sistema aguanta, si la ley lo permite. Ahora hay nombres, edades y operaciones concretas. El caso del by-pass y el de las cataratas a los 74 años dejan de ser hipótesis y se cuentan como experiencias personales. También se pasa de discutir la norma a discutir el nombre de una consejería, lo que lleva a un intercambio de correcciones sobre si el PP cambió o no el adjetivo. La propuesta de cobrar a los países de origen gana un poco de desarrollo, pero sigue sin números.
Lo que se cuenta y lo que no
El forero que relata los tres casos no aporta nombres ni hospitales, solo edades y dolencias. El que dice trabajar en un hospital no puede contar nada. El que cita al médico de urgencias lo hace de oídas.
Son relatos personales, no historias clínicas verificables. Y así se presentan en el hilo: como lo que la gente cuenta, no como estadística.
La conversación sigue sin números oficiales. Nadie ha traído cuántos son, cuánto cuestan ni quién debería pagarlo. El hilo avanza a base de testimonios y de nombres de consejerías.