El IMV se cruza con el PER de Granada y el caso de Rachid
El hilo pega otro volantazo. Ya no se discute solo si el IMV debe tener contraprestación: ahora se cruza con el PER de Granada, con el caso de un inquilino de vivienda pública en Madrid y con acusaciones de trato de favor a extranjeros. La conversación se calienta y algunos participantes pierden los papeles.
Qué se ha sabido
Un participante (fueracensura) asegura que en muchos ayuntamientos de la provincia de Granada los perceptores del PER son llamados para barrer calles de forma rotatoria: «Van rotando y encima van encantados porque no barren nada, cobran más y encima cotizan y les genera mas paro para seguir cobrando». No aporta datos oficiales, solo su testimonio.
Otro forero (Yotao) enlaza una noticia de eldiario.es sobre Rachid Bouikou, un inquilino de viviendas públicas en Madrid que paga 50 euros de alquiler. Yotao lo usa para criticar lo que considera privilegios de los extranjeros: «Mira al pobre Rachid... 50 euros de alquiler en Madrid. Todos los abogados gratis que ha querido». El enlace se comenta, pero nadie aporta más datos.
Aparece un tuit de Elon Musk que un participante (maestroburppp) pega para contar la anécdota de su llegada a Canadá con 4.000 dólares. El tuit dice: «Actually, I had ~$2500, which was the amount left over after buying a ticket to Montreal from South Africa». Se usa para hablar de esfuerzo personal, aunque el hilo no lo desarrolla.
Dónde está la bronca
La discusión se parte en varios frentes. Por un lado, Yotao y Felson sostienen que el IMV se da a extranjeros y no a españoles, y que ahora se les exigirá trabajar pero ellos quedarán exentos. Wandeskain les responde con dureza: «Eso es mentira, no te lo crees ni tú. A ver, ¿qué ayuntamiento hace eso que lo busquemos y lo miremos?». Y añade: «Si cumples los requisitos, como residencia o tiempo empadronado en algún piso, te la dan. Da igual de donde seas».
El tono sube con insultos y descalificaciones. Hay quien llama «piojosos» a los perceptores y quien responde con violencia verbal. El artículo no reproduce esos exabruptos, pero el clima es de confrontación.
En el plano económico, Luftwuaje defiende que los trabajos comunitarios no quitan empleo: «Las calles de ninguna ciudad están limpias de meadas de perro, para llevarle la compra a Maricarmen, limpiar garabatos en el metro, o trabajar de peones en obras públicas, no hace falta ni desemplear a nadie, ni ser Newton». Y añade: «“Subbotnik” cinco días a la semana, o si no, no hay paguita».
Pirro interviene para reencuadrar el debate: «Exigir contraprestación por el IMV es absurdo y desnaturaliza el IMV, pero lo convierte en un SUELDO. Usted no tiene trabajo, a usted se le garantiza un trabajo digno». Propone separar el IMV para quienes no pueden trabajar de un empleo garantizado para el resto. Y sentencia: «Un sistema así no deja a nadie atrás y creo que beneficiaría a la sociedad en su conjunto. Y precisamente por eso, jamás se va a implementar».
Rebel6000 responde con sarcasmo: «Trabajar no, esclavizar sí». Y añade: «En realidad tú lo quieres es que los beneficiarios de ese subsidio sufran por cada euro que reciben del estado».
Qué cambia respecto a antes
El debate sobre el workfare y el prison state queda aparcado. Ahora el foco está en el PER de Granada como precedente real de contraprestación, en el caso de Rachid como ejemplo de agravio y en la propuesta de Pirro de convertir el IMV en un salario garantizado. La discusión sobre la automatización y la renta universal sigue ahí, pero en segundo plano. La novedad es que varios participantes exigen datos concretos y acusan a otros de desinformar. El hilo no llega a ninguna conclusión.