Pablo Hasel cumple cinco años: el expediente que desmonta el relato
Pablo Hasel cumple cinco años entre rejas, y la cifra tiene algo de paradoja. El rapero se ha convertido en símbolo de la persecución por opinión, pero su expediente judicial incluye más condenas de las que caben en una canción. La lectura del historial completo desdibuja el relato de preso político.
El repaso es un paseo por el Código Penal. En abril de 2014, la Audiencia Nacional lo condenó a dos años de prisión por enaltecimiento del terrorismo, a raíz de letras dirigidas a GRAPO, ETA y Terra Lliure. En 2017, otra sentencia por resistencia o desobediencia a la autoridad. En marzo de 2018, la Audiencia Nacional volvió a condenarlo por enaltecimiento e injurias a la Corona, pena que el Tribunal Supremo rebajó en 2020 a nueve meses y un día. Y en junio de ese mismo año, seis meses por lesiones a un periodista.
El foco mediático se ha puesto casi exclusivamente en los delitos de opinión. Hay quien sostiene que estamos ante un preso político; quien responde que es un reincidente con un historial variado. El expediente, tal como consta en las sentencias, incluye conductas que poco tienen que ver con la
libertad de expresión. La pregunta abierta es si el relato del artista perseguido resistiría el contraste con la letra pequeña de sus condenas.