El hilo pasa del hackeo con IA al mantenimiento y a la bronca electoral
El tramo arranca con un mensaje que recupera la cita del ministro sobre el fallo informático y el posible hackeo con IA. A partir de ahí, el hilo se parte en tres: los que discuten si un sistema crítico puede ser vulnerado, los que culpan al mantenimiento y los que ya miran al calendario electoral. La trama israelí queda aparcada, pero no desaparece.
Qué se ha sabido
No hay noticias frescas. Los mensajes son opiniones y algún que otro enlace. Un forero pega un tuit de @Vito Quiles en el que se ve a la madre de una azafata de Iryo protestando en Atocha contra el ministro y el Gobierno. Otro recupera el tuit de @Jaume Farrerons sobre las empresas israelíes Cylus e Israel Aerospace Industries y su relación con la seguridad técnica de Renfe, y lo acompaña de una apostilla:
«conexión muy tenue, descartar intencionalidad, solo como curiosidad». También se cuela un tuit de @Ministerio del Interior sobre la habilitación de oficinas de la Guardia Civil para familiares de las víctimas y la toma de muestras de ADN. Y un enlace a una imagen sin mayor contexto. Las cifras que se lanzan son las mismas que ya circulaban: los accidentes de esta legislatura y la comparación con el PP. Nadie las verifica.
Dónde está la bronca
El primer frente es técnico. Un participante sostiene que los sistemas críticos son incompatibles con TCP/IP y que, si se hace eso con los trenes nacionales, el problema es de diseño. Otro le rebate que esos sistemas no están conectados a red pública alguna, no usan protocolos públicos y cuentan con triple redundancia:
«puede fallarte una parte, pero hay otras dos que van a suplirte esa carencia, salvo que el sistema lleve meses o años averiado». La discusión deriva hacia si el fallo informático activa un protocolo de emergencia que detiene los trenes. Una forera lo tiene claro: el sistema puede ser hackeado, pero eso activa un sistema de emergencia; a partir de ahí, el protocolo humano es el que ha fallado. Otro responde que en alta velocidad saben en tiempo real todo lo que pasa en la señalización y la alimentación de la línea aérea. La navaja de Ockham aparece en un mensaje: si es sabotaje, sería de alguien interno.
El segundo frente es el mantenimiento. Un participante culpa a la calidad de las empresas de mantenimiento y suelta una teoría sobre la mano de obra extranjera que varios mensajes discuten sin aportar datos. La conversación se enreda entre la ironía y la descalificación.
El tercer frente es la política. Un forero pide que el presidente del Gobierno cese al ministro y añade que, si no lo hace, es tan culpable como él. Otro pregunta a qué hora empieza la manifestación para exigir la dimisión del ministro y de Luis Marco de la Peña. La cercanía de las elecciones se cuela en varios mensajes: uno sostiene que a un mes escaso de los comicios no descartaría que el presidente del Gobierno se deshaga del ministro en un par de días. La trama israelí reaparece con un mensaje que da por hecho que los judíos son los culpables, y otro que responde con ironía. La mayoría no entra al trapo.
Qué cambia respecto a antes
La trama israelí pierde peso y el debate se desplaza a la arquitectura de los sistemas y al mantenimiento. La predicción de la dimisión del ministro se refuerza: nadie cree que vaya a dimitir, pero ahora se especula con que lo cese el presidente del Gobierno. Entra un asunto nuevo: la cercanía de las elecciones como factor que puede acelerar una salida política. La discusión sobre el hackeo con IA queda en segundo plano, sustituida por la pregunta de si el sistema tenía redundancias suficientes.