Del desahucio a la bronca por jueces, Franco y el rey
En cuarenta mensajes, entre el 23 y el 24 de octubre, el hilo deja de hablar del contrato y se pone a discutir otra cosa. El
desahucio queda de fondo y lo que ocupa las páginas es si acatar una sentencia es de demócratas, si los tribunales están corruptos y quién manda en la Comunitat Valenciana. De propina, alguien pregunta si hay quien controle Burjassot.
Qué se ha sabido
Entran dos enlaces en este tramo y solo uno se usa de verdad. El que mueve el hilo es
el perfil del investigador en la web del IFIC, pegado para cerrar la duda de si el desahuciado era o no investigador. De ahí salen los datos que se repiten:
doctorado en Físicas en 2017,
cum laude, y
contratos de proyecto con la Universitat de València.
También se pega
la pieza de El Mundo del 22 de octubre, aunque en los mensajes nadie discute su contenido: se cruza y desaparece.
Un forero respalda el perfil con su propia trayectoria: dice haber sido
30 años profesor de Universidad en Física y Matemáticas y da por bueno el currículo. La única cifra nueva sobre el caso la suelta otro participante: que el proceso
le ha salido por 35.000 pavos. Ni documento ni desglose. Del resto, nada: no aparece resolución, ni fecha de lanzamiento, ni contrato.
Dónde está la bronca
La pelea grande ya no es la compra. Es política y va de sentencias. Un participante saca la ley de vivienda y pregunta cuánto tiempo lleva gobernando en Valencia quien no la aplica. La respuesta que llega es que en democracia uno se aguanta: «Te puedes quejar pero tienes que aceptarlo». Y de ahí al choque frontal: «¿Por qué alguien que se queja es un antidemócrata según tú?».
A partir de ese punto el hilo se va a otro sitio. Se discute la separación de poderes, se recuerda la Gürtel, hay quien sostiene que el rey es solo representativo y hace lo que le dice el Gobierno, y hay quien responde que si el rey es débil, la justicia se quiebra. Un mensaje resume la deriva con un eslogan de tres palabras. Otro dice que da miedo entrar en una facultad de Derecho y ver la gente que va a ser juez. Nada de eso tiene que ver con un alquiler.
Ahí salta la bronca de verdad: dos partes discuten si criticar a un juez es criticar la democracia o es lo normal en cualquier país. Uno exige que se acepte lo votado; el otro contesta que aceptar no es lo mismo que callarse.
Ninguno de los dos aporta una línea de la sentencia.El currículo, de escudo a diana
El perfil del IFIC se pega para defenderlo y sirve para lo contrario. Quien lo enlaza sostiene que el error fue quedarse en España y que lleva años con contratos de proyecto, y de paso arremete contra los foreros que juzgan su nivel académico. «Un tío con física y un inglés decente se lo sortean, no en España, claro», escribe otro.
La réplica llega por dos vías. La económica: «no anda muy lejos de los 50 palos, tiene un curro mal pagado y además le han echado de un piso cuéntame». Y la del reproche moral: si un investigador tiene sueldo decente, no es el mismo caso que una anciana de 87 años, y «no pagas, pues a la calle». Alguien apuesta a que es un doctorando que lleva diez años sin terminar. Y otro remata con el diploma: hablan de sus derechos «como si fuera el Marques de Villaimportancia y sus derechos de sangre».
Entre medias vuelve la pregunta original, en cinco palabras y sin respuesta: si no pudo comprar el piso. Nadie la contesta. La conversación está en otro combate, y los que entran solo a preguntar se van sin dato.
Qué cambia respecto a antes
El reproche de los
71.000 euros pierde fuelle como eje y lo gana la discusión sobre si este hombre es vulnerable o no. Ese es el terreno nuevo: la comparación con la anciana de 87 años, con el que cobra mil euros, con el que no tiene doctorado. La condición de investigador deja de ser un aval y pasa a ser una objeción:
si es tan listo, qué hace aquí.
También cambia el tono. Antes se discutía una decisión económica; ahora se discute legitimidad: de los jueces, del rey, del Gobierno valenciano y del propio foro. La pregunta sobre la compra sigue sin respuesta, pero ya casi nadie la hace. Y una predicción se queda colgada: que con física e inglés se lo rifarían fuera de España. Nadie la comprueba.