El hilo deriva hacia quién controla a quién: Hamás, Israel o ambos
La filtración de Elif Eralp ya no es el centro. En este tramo, los mensajes del **29 y 30 de octubre** se enredan en una discusión sobre quién financia y controla a quién. Hamás, Israel, Irán, Moscú y hasta Marruecos entran en la coctelera. La confesión de la candidata queda como telón de fondo mientras el foro se enzarza en teorías de conspiración cruzadas.
Qué se ha sabido
No hay documentos nuevos ni declaraciones de Eralp. Lo que aparece son tuits y enlaces que los foreros usan como munición.
jeiper afirma que «Hamás está financiado por Israel para reventar y dividir a los palestinos y restar poder a la OLP».
Papo de luz lo secunda: «Hamás saca el dinero de donde? Hamás = Hezrael». En la misma línea,
Preñeitor sentencia: «Decir Hamás es lo mismo que decir Israel».
Otros tiran por otro lado.
Old Ravvia dibuja un esquema: «Extrema Izquierda (o Extrema Derecha) -> Hamás -> Irán -> Moscú. Siempre el mismo puto esquema idéntico».
Turbomax amplía el círculo: «no solo su partido, sino todos los de izquierdas que tienen comprada a medio Europa».
También hay quien relativiza.
Parlakistan suelta: «No me parece para tanto, Marruecos controla al PSOE y aquí no se monta tanto escándalo». Y
Gubelkian lanza una pregunta legal: «Si el partido está controlado por una entidad extranjera (ya sea extremista o no) ¿no debería de ser ilegalizado inmediatamente?».
Los tuits incrustados son dos. El primero, de
@Ulaan, muestra un vídeo con la frase «Communists» y un emoji de payaso;
sonrisa lo comparte sin más comentario. El segundo, de
@Óscar Puente, recoge una jornada sobre democracia y solidaridad internacional en la Fundación Ortega-Marañón;
maestroburppp lo usa para arremeter contra el ministro y su supuesta sumisión a intereses extranjeros.
Dónde está la bronca
El choque ya no es sobre si Eralp teme o no a su partido. Ahora la disputa es entre dos lecturas de la influencia externa. Por un lado, los que sostienen que Hamás es un instrumento de Israel para dividir a los palestinos y que, por tanto, la infiltración en Die Linke sería obra israelí. Por otro, los que ven una cadena de mando que va de Hamás a Irán y de ahí a Moscú, con la izquierda europea como marioneta.
En medio,
blancoyenbotella matiza: «En realidad no es que los dominen, es que se dejan dominar. El islamocomunismo es un pacto buscado por los propios rojos».
Furymundo estalla contra los que vinculan Hamás con Irán: «Es increíble la cantidad de imbéciles o sionistas que pululais por este foro. Para empezar que levante la mano todos los que relacionan hamas con Irán». La respuesta de
Papo de luz no se hace esperar: «Pero si Die Linke aplaudió la voladura del Nord Stream».
La bronca sube de tono cuando
Vázquez de Coronado responde a
core con un exabrupto contra los «chupapollas de judíos» (parafraseado aquí para evitar el insulto literal).
core replica: «Les debes paz y estabilidad. Que es el clima para hacer negocios ideal. Cuando no lo hay, tienes a los musulmonos detrás. Ameba». El intercambio deriva hacia acusaciones de antisemitismo y de islamofobia, sin que la moderación intervenga.
Qué cambia respecto a antes
La predicción de que el escándalo salpicaría a otros partidos europeos se cumple, pero de forma indirecta: ya no se habla de Melenchon o los Verdes británicos, sino de una conspiración global que incluiría a Irán y Moscú. El foco se ha desplazado de la responsabilidad de Eralp a la supuesta financiación de Hamás. La pregunta de
Vázquez de Coronado —«¿Cuántos controla Israel?»— queda enterrada bajo un aluvión de teorías que nadie prueba. El hilo ya no va de la filtración, sino de quién mueve los hilos del mundo.