El hilo se llena de Go, xiangqi y Rithmomachia
El ajedrez se queda pequeño. En cuanto alguien pregunta cuántos saben jugar al Go, el hilo se abre en abanico: xiangqi, Otelo, tafl, Rithmomachia. Los enlaces caen como fichas de dominó. Y de fondo, la misma pregunta de siempre:
qué significa saber jugar.
Qué se ha sabido
Furymundo suelta que sabe jugar al ajedrez chino y al tafl, y que el chino le mola más. LMLights pega dos enlaces:
una web para jugar al xiangqi y
otra plataforma del mismo juego. Formato JPG reconoce que no sabía ni que existía. Taliván Hortográfico añade el Otelo, también conocido como Reversi, y dice que es parecido al Go. Bizarro pregunta cuántos saben jugar al Go. Y alguien enlaza la
Rithmomachia, un juego medieval de tablero que nadie conocía.
Las cifras siguen bailando. Emilio Goteras sostiene que el 15% es de gente que juega muy básico y que los que juegan bien son muchísima menos. German89bcn se autoubica en ese 15% y se define como principiante malo, nivel de un jugador de regional. MC33 lanza una estimación:
13% hombres, 2% mujeres, con suerte. Ace Tone ironiza con que solo un 15% sabe lo que es un condensador de fluzo, el mismo porcentaje. Y euriborfree pide definir «saber jugar»: él conoce los movimientos, la promoción del peón, la captura múltiple y el enroque, pero jugar, lo que se dice jugar, no sabe.
Dónde está la bronca
El choque ya no es solo sobre el ajedrez. Es sobre qué cuenta como saber. 121 pregunta qué se considera saber jugar: él mueve las piezas y apaña una partida contra alguien que sepa lo básico, pero no conoce estrategia ni aperturas. Gatico responde con un argumento que reventaría cualquier estadística: si saber es ser Messi o Ronaldo, entonces el común de los mortales no sabe hacer una mierda de nada. Tanchus acusa a otro de no tener ni idea de matemáticas. Y _Random_ entra a saco contra un forero al que llama acomplejado por tratar al personal de paleto.
La bronca también tiene un costado personal. Ace Tone cuenta que su tío, aficionado al ajedrez, le daba la turra de crío para que aprendiera, como si no saber jugar lo convirtiera en tonto. Él prefiere hacer construcciones. W.Morgan sentencia que el ajedrez es aburrido y para pedantes, como el cubo de Rubik. LIMONCIO matiza: cuando crees que sabes defenderte y ves el juego a nivel de élite, te das cuenta de que no tienes ni idea. Y 917 defiende que en el ajedrez de verdad el mejor es el más creativo, no el que más memoriza.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior había dejado la nostalgia del descampado y la duda sobre la juventud. Eso se da por superado. Ahora el hilo se convierte en un catálogo de juegos de tablero alternativos y en una discusión sobre el baremo. Survivor101 apunta que los videojuegos de estrategia han dejado los juegos de mesa en algo secundario y de nicho. Y LMLights enlaza el xiangqi como si fuera la respuesta a todo.
Aparece un dato nuevo que nadie había traído: el tafl, el Otelo, la Rithmomachia. Y una confesión que resume el hilo: ProbeMiguel dice que él sabe mover las fichas, y ya es mucho. otropepito avisa de que lo de leer y escribir quizá también dé sorpresas. gromenauer recuerda las mejores partidas en un bar de punkis, con la peña variada y las partidas alcoholizadas. Polybolis cierra con un chiste: él siempre se cuenta veinte cuando come ficha.
El cálculo que nadie comprueba
MC33 lanza el 13% y 2% como si fuera un censo. Nadie lo discute. Ace Tone compara el 15% del ajedrez con el 15% que sabría qué es un condensador de fluzo. Emilio Goteras rebaja el porcentaje de jugadores serios a muchísima menos gente. Y 917 reivindica a Capablanca como el más atípico de los grandes campeones, que no estudiaba y jugaba con la mente. Nadie le corrige. El hilo sigue sin ponerse de acuerdo en qué mide el 15%.