El hilo se encona: del «capitalismo con prisas» a la secta
El hilo sobre el marido de la víctima de Toledo se ha partido en dos trincheras y ya no hay quien las junte. A un lado, los que sostienen que el hombre señala al culpable equivocado; al otro, los que directamente lo descartan por su supuesta militancia. La conversación ha derivado en un ajuste de cuentas sobre quién puede hablar y quién no tras una desgracia.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay fuentes nuevas. Los mensajes se limitan a comentar el vídeo y a replicar a los anteriores. El único material externo que aparece es un tuit incrustado por Asurbanipal, de la cuenta @Ivandb8, que ironiza sobre el hombre: «El marido de una fallecida en el accidente ferroviario,me sangran las manos de aplaudirle». El mismo forero pega otro tuit, de @WesternCivilization, que ataca a un político gallego sin relación directa con el tema. Nadie aporta datos nuevos sobre el accidente ni sobre la investigación.
Dónde está la bronca
La bronca se ha movido del terreno económico al identitario. El bloque que ataca al marido ya no discute si el capitalismo tiene algo que ver: directamente lo descalifica. Quelonio duda de su duelo y de su coherencia: «Que hipócrita. El marido de la directiva de El corteingles clamando contra el capitalismo». Kullervo va más allá y le acusa de desviar la atención: «El pavo es un hijo de puta que está desviando totalmente la atención de donde debería estar». La acusación de sectarismo se repite: lycopodio califica a «el rojerio» de «secta destructiva» y sostiene que sus votantes no cambiarán «ni aunque mueran sus hijos o parejas». tocafa lo compara con «el gilipollas que abrazó a un imán» y sentencia: «Están lobotomizados».
En el otro extremo, algunos defienden al marido o al menos piden escucharle. GarciaBarbon le reprocha que no le interese «el hecho de que un servicio tan complejo e importante fallara» y que solo le preocupe su pérdida personal. Corvo de Xallas apunta a los fallos técnicos: «pensaba que la culpa fue de que fallara el primer sistema de seguridad, el segundo y luego el factor humano». Ciudadano 0 acepta la tesis: «Yo creo que lleva razon, mas concretamente de la liberalizacion capitalista». Y bullish consensus añade una razón de peso: «En meneame están todos haciéndole corro y reverencias. Tonces debe llevar razón».
La discusión sobre la titularidad pública de Renfe y Adif sigue coleando, pero ya sin aportar nada nuevo. JoséBatallas insiste en que «que Adif o Renfe sean empresas públicas no significa que sean empresas socialistas» y se lanza a explicar la diferencia entre capitalismo de Estado y socialismo. El Ariki Mau zanja: «sin capitalismo no habria trenes». Apotheosika propone un eslogan: «Llegamos tarde, pero vivos».
Qué cambia respecto a antes
El debate económico ha quedado arrinconado. Ya casi nadie discute si el «capitalismo con prisas» explica el accidente; la mayoría se ha instalado en la descalificación personal del marido o en la defensa numantina de su derecho a hablar. La predicción que se apuntaba en la entrega anterior —que el hilo se partiría entre los que ven una cortina de humo y los que ven una crítica legítima— se ha cumplido, pero con un giro: el bando que ataca al viudo ha pasado de la objeción técnica al insulto ideológico. El asunto de la presión política sobre los controladores ha desaparecido de la conversación. Nadie lo menciona ya.
El dato que nadie discute
Mientras el hilo se enzarza en etiquetas, hay un hecho que sigue ahí: una mujer subió a un tren y no llegó. Los mensajes de este tramo no lo mencionan ni una sola vez.