«Es una IA»: el hilo se olvida de la cuenta y salta a los tuits
Malditos Bastardos pega cuatro tuits seguidos y el hilo se va de madre. Competencias, el reparto del
alquiler entre particulares y grandes tenedores, un diputado del PP al que uno de los mensajes señala como el más rico de la cámara. Ni una cifra de la cuenta. A partir de ahí el tramo se llena de vídeos, de bingo y de discusiones sobre las próximas elecciones. La señora aparece cada vez menos y la prueba del dinero, nunca.
Qué se ha sabido
Lo más concreto entra en un tuit:
el 39% del alquiler habitual está en manos de particulares con un solo piso arrendado y el 61% restante, en multiarrendadores y personas jurídicas. Los datos van atribuidos en el propio mensaje al Consumo-CSIC con el Panel de Hogares de la AEAT, no a una fuente propia de quien lo pega. Otro tuit habla de competencias y remite a mensajes de hace meses para zanjar el asunto. Otro apunta a un diputado del PP. Y entra uno que sostiene que la derecha votó en contra de las medidas de vivienda y que quienes se manifiestan lo saben perfectamente.
Se enlazan dos vídeos de YouTube. Uno de ellos es el que revienta la página: Ace Tone lo despacha como demagogia barata, le reprocha al ponente el tono y la forma de hablar, y le discute la parte sobre migrantes y sobre el lenguaje inclusivo. Sobre la cuenta de Maricarmen no dice nada ninguno de los dos vídeos. delhierro, de paso, cierra uno de sus mensajes con un enlace a La Razón.
De dinero, nada nuevo. delhierro lo suelta sin adornos:
que tenga pasta no lo ha visto probado. DavidantE sube la apuesta y sostiene que Maricarmen es una IA, y pide una sola persona real que la conozca: un vecino, un excompañero de trabajo, lo que sea. LMLights lo mira por el otro lado y dice que si tuviese ese dinero ya la habrían embargado.
Dónde está la bronca
Van dos discusiones en paralelo. La primera es sobre quién tiene la culpa de la renta. Ace Tone monta el argumento más ordenado del tramo: el alquiler no se fija por la renta ni por los ahorros del inquilino, sino por los metros, el estado y la zona. De ahí saca su conclusión: la culpa no es de ella, es de quien nunca le actualizó el contrato durante décadas,
si es que legalmente era posible. Y remata con el mapa político: las protestas ya apuntan al PP y a VOX, que no gobiernan o gobiernan alguna comunidad.
Mora le discute el marco por otro lado. Para él la operación no es ningún chollo porque el Estado se lleva
la mitad del alquiler entre IRPF, IBI, basuras, IVA del seguro y comunidad. Es un cálculo suyo, sin fuente.
La segunda discusión es la de fondo, ahora con caras nuevas. Burrocracia insiste en que la señora concreta no es lo importante y en que hay un problema gordo de precios desde
2019 que va a más. delhierro le contesta que primero hay que definir el problema: si faltan pisos, si sobran casas o si sobra gente. Le niega también el marco de la prueba: dice que no ha visto el dinero por ningún lado. NCB tercia con que a los propietarios les da igual y que muchos cerrarán el piso o lo pasarán al mercado de contactos, y remata con que España es un país de propietarios —
un 73%, dice— y que si los precios bajan, los fondos de inversión compran más barato.
Y en medio de todo eso, la página se despeña. Hay insultos, respuestas cruzadas y varios mensajes que no hablan ni de vivienda ni de alquileres. condor1953 dedica un mensaje entero a retratar al «ignorante empoderado» de las redes, con Dunning-Kruger incluido, y manda a alguien al ignore. -Alexia- sentencia que muchos políticos no están en el cargo para servir al pueblo y que ve a VOX gobernando sin que cambie nada. Arturo Bloqueduro pregunta si los votantes de VOX votaron igual que el PP. Nadie contesta con datos.
También vuelve el bingo, ahora como teoría. fredesvindo enumera bingo, playa, ahorros y herencia, otra vez sin papeles. jolu lo despacha en dos líneas: que es un agujero sin fondo y que nadie gana dinero. Play_91 apunta que hay mil casos como este que no salen en televisión.
Qué cambia respecto a antes
Los 1.400 euros, la oferta de la inmobiliaria y el embargo del chalet dejan de sonar. Ya no se discuten, y tampoco se defienden. La carga de la prueba ha cambiado de lado: quien da por hecho el patrimonio es ahora el que tendría que enseñarlo, y no lo enseña nadie. Hasta el perfil de la protagonista se pone en duda, y no con documentos, sino con una sospecha.
Entran dos teorías nuevas y ninguna aguanta sola. Una, la de la IA. Otra, la del bingo como ruina. En el lado político, el tramo deja una predicción: Burrocracia sostiene que con este asunto solo se hablará del tema, que habrá votación y, si no, elecciones.
Nadie ha cerrado la cuenta. Nadie ha enseñado el contrato.