El hilo se parte en dos: del insulto al contrato
El tramo arranca con el caso de Maricarmen ya en televisión y termina con el foro dividido entre los que piden que se muera y los que preguntan si alguien está en un escalón superior para juzgar a una vecina. En medio, un tuit de
Horizonte, dos enlaces y una cifra que se repite hasta la náusea:
90 horas semanales de cuidados.
Qué se ha sabido
El dato que ordena la discusión es el de la ayuda a domicilio. Un participante cita a
El País y reproduce el desglose:
90 horas semanales de ayuda a domicilio, terapia ocupacional, fisioterapia preventiva y atención psicológica especializada, según el Ayuntamiento. Otro forero responde que eso es imposible y que
40 horas ya es una jornada completa.
Entra también un enlace de
ABC con las declaraciones del casero, Ignacio Lázaro, y otro de
El País sobre la primera noche de Maricarmen en el hospital, a los 87 años, acompañada de su primo Vicente y con un cuadro de agotamiento severo.
Y se pega un tuit de
Horizonte:
, con Chapu Apaolaza describiendo «continuas protestas, regañinas de una vecina tremendamente problemática con ellos durante años. Insoportable. Poco agradecida».
Dónde está la bronca
La bronca ya no es sobre el
alquiler. Es sobre si se puede juzgar a la inquilina por su carácter. Un bloque repite que era una vecina insoportable, que se quejaba de todo ruido y que llevaba desde
2007 en el piso por caridad de los caseros. Otro bloque responde que eso es un juicio moral y que el contrato vencido no lo rompió ella.
El choque más limpio es entre dos foreros. Uno pregunta: «Estás tú en un escalón superior para valorar cosas ajenas al estricto cumplimiento o incumplimiento de un contrato de arrendamiento?». El otro contesta que la señora «simplemente se ha dedicado a sacar legalmente partido de las leyes existentes» y que si los caseros eran tontos no es su problema.
Hay quien lleva el argumento al terreno colectivo: si la sociedad debe intervenir cuando alguien actúa de forma inmoral, y por qué se ataca al rentista y no a la inquilina que parasita. Y hay quien zanja que las dos Españas son «la que se esfuerza para progresar en la vida y los parásitos».
La cifra de las 90 horas se convierte en el campo de batalla. Un forero la usa para decir que tenía «una cuidadora a media jornada gratis». Otro le contesta que eso suena a cuento y que no se lo cree.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. En la entrega anterior el hilo discutía la renta antigua y el precio. Aquí el foco se mueve a la persona: su carácter, su soltería, su pensión, si trabajó 35 años o se jubiló a los 60. Un forero resume ese giro: «A las niñas violadas de Ceuta no se les hace ni puto caso pero a la puta vieja de los cojones 25/7 en la TV». Es decir, el caso ya no se discute como economía sino como espectáculo.
También entra un dato nuevo que nadie había puesto: que la mujer pasó su primera noche sin casa en el hospital, con agotamiento severo. Eso no cierra el debate, lo encona.
El cálculo que nadie comprueba
Las 90 horas semanales se repiten como si fueran un hecho probado. Un forero las atribuye al Ayuntamiento vía
El País. Otro las descarta de un plumazo. Nadie aporta el documento. La cifra circula, se usa para acusar y para defender, y sigue sin verificarse en el hilo.